En un esfuerzo sin precedentes por llevar la atención médica directamente a los hogares de los sectores más vulnerables, el programa Salud Casa por Casa ha alcanzado un hito histórico. Durante la conferencia matutina "Las mañaneras del pueblo", encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, anunció que la iniciativa ha brindado más de 27 millones de consultas gratuitas a adultos mayores y personas con discapacidad en toda la República Mexicana.
Este despliegue territorial refleja el compromiso del Gobierno Federal con un modelo de salud centrado en el ser humano y el seguimiento constante de los pacientes. La titular de la Secretaría de Bienestar destacó el enfoque ético y social de la estrategia gubernamental, al señalar que “Salud Casa por Casa, el programa de prevención de la salud más grande del mundo, que se realiza en las entidades federativas de México y que expresa en forma clara el Humanismo Mexicano: es un Gobierno que no espera a que la gente llegue, sino que sale a su encuentro y toca la puerta de su hogar para acompañarlos”.
Las cifras presentadas confirman que la estrategia no consiste en acciones aisladas, sino en un esquema continuo de acompañamiento integral. De acuerdo con Ramírez Amaya, de los 10.2 millones de hogares visitados a la fecha, más de 12 millones de atenciones corresponden a una primera consulta de un profesional de la salud, 8.3 millones a una segunda visita y casi 6 millones de personas cuentan ya con una tercera consulta. Ante este panorama, la secretaria enfatizó que “la prevención también es justicia social”, subrayando la cercanía de las autoridades con la ciudadanía al afirmar: “somos un gobierno del pueblo que está junto a ti, cerca de tu hogar y de tu familia”.
Por su parte, el subsecretario de Bienestar, Jesús Valencia Guzmán, detalló los cuatro escenarios clínicos que guían la atención domiciliaria: la promoción de la salud en personas sanas; la verificación y continuidad de medicamentos en pacientes diagnosticados pero controlados; la atención bimensual prioritaria a personas en condición de postración; y la detección oportuna de padecimientos crónico-degenerativos. Sobre este último punto, Valencia Guzmán explicó el protocolo de canalización institucional para pacientes descontrolados o no diagnosticados, e informó que “568 mil 882 pacientes con hipertensión arterial han sido enviados al IMSS para su atención porque son derechohabientes de esa institución; a 117 mil 733 al IMSS Bienestar; a 161 mil 887 al ISSSTE y a 5 mil 682 personas a Pemex”.
En lo que respecta a la diabetes mellitus, el subsecretario detalló que el programa ha derivado a los centros hospitalarios a miles de ciudadanos para su control oportuno. En este rubro, "han sido enviados al IMSS 147 mil 661; al IMSS Bienestar 37 mil 304; al ISSSTE 40 mil 559; y a PEMEX 567". El funcionario concluyó que, una vez que las personas reciben la atención especializada en dichos nosocomios, se notifica de inmediato al programa para que el personal de salud retome el seguimiento personalizado directamente en sus viviendas.




