La Fecha FIFA quedó marcada por las despedidas de leyendas de sus respectivas selecciones. Con Portugal, más por la fuerza, la de Cristiano Ronaldo, y en Argentina, la de Lionel Messi. Pero con la Selección de México, Guillermo Ochoa.

El exportero, quien vio su última actuación oficial durante el Mundial 2026, recibió un homenaje sobre el campo del Memorial Coliseum, en Los Ángeles, California.

En esta ocasión, Memo ya no portaba el tradicional uniforme de guardameta ni los guantes. La leyenda mexicana piso la cancha con vestimenta formal. Reiteración del fin de una era.

De la mano de Enrique Nieto, quien perfila al cargo de la vicepresidencia de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), Memo Ochoa recibió una placa conmemorativa. Además de su trayectoria en el futbol mexicano, fue reconocido por ser el mexicano con más partidos disputados en MexTour.

Cerca de 60 mil almas en el estadio se rindieron al legado del que también fuera capitán de la Selección Mexicana, un hombre que por su trayectoria se colocó en los corazones de los compatriotas en Estados Unidos.

En la pantalla del Memorial Coliseum se proyectaron los momentos más importantes en la carrera de Memo Ochoa con la Selección. Las atajadas al cabezazo de Neymar en Brasil 2014 y el penalti a Robert Lewandowsky en Qatar 2022, no faltaron. Además de los mensajes audiovisuales de fanáticos, resaltó la leyenda “Siempre lo diste todo".

Otro de los momentos importantes del homenaje fue el encendido del fuego olímpico en el pebetero del histórico recinto, el cual se alista para las celebraciones de los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.

Al final, Guillermo Ochoa saludó uno por uno a los jugadores e integrantes del cuerpo técnico de la Selección Mexicana. Al momento de encontrarse con el seleccionador Rafa Márquez y con el auxiliar Andrés Guardado, los abrazos cobraron un mayor significado y emoción, por compartir múltiples aventuras como jugadores.

Tras unirse a la foto oficial de la Selección Mexicana previo al juego amistoso contra Chile, Guillermo Ochoa no pudo contener las lágrimas, contempló un tifo de las gradas ("thank you, Memo") y no dejó de brindar su característica sonrisa al público que lo ovacionó hasta dejar la cancha y convertirse en un espectador más del combinado azteca.

En los últimos días causó polémica el homenaje a Memo Ochoa, por tratarse en el contexto del juego contra Chile, selección que le propinó hace 10 años en la Copa América una goliza de 7-0.