Luego de cinco días de vigilancia permanente y despliegues preventivos por el paso del huracán Polo frente a las costas del Pacífico mexicano, autoridades federales dieron por concluidas las operaciones de los puestos de comando regionales instalados en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y Manzanillo, Colima.
El cierre de los centros de coordinación se realizó durante la cuarta sesión del Puesto de Comando Regional, encabezada por la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, junto con mandos de las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina.
De acuerdo con el balance oficial, las acciones desplegadas en Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco permitieron concluir esta fase de la emergencia con saldo blanco y sin afectaciones de consideración, pese a que Polo alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson durante su desplazamiento frente al litoral mexicano.
El operativo movilizó a 22 mil 504 elementos de distintas dependencias federales, estatales y municipales. Del total, 7 mil 159 fueron desplegados en Guerrero, 3 mil 654 en Michoacán, 6 mil 260 en Jalisco y 5 mil 431 en Colima.
Para fortalecer las labores preventivas y de respuesta, las instituciones dispusieron además de mil 745 vehículos de transporte, 595 unidades de maquinaria y equipo especializado, así como tres aeronaves.
En las acciones participaron elementos de Defensa y Marina, además de personal de las secretarías de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Educación Pública y Salud.
También intervinieron la Comisión Nacional del Agua, Comisión Federal de Electricidad, Coordinación Nacional de Protección Civil y autoridades estatales y municipales de las cuatro entidades.
La movilización comenzó cuando Polo incrementó rápidamente su fuerza sobre aguas del Pacífico. El 22 de septiembre alcanzó la categoría 5, con vientos máximos sostenidos que llegaron a 280 kilómetros por hora y rachas de hasta 350 kilómetros por hora, mientras avanzaba frente a Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.
Ante la intensidad del fenómeno, fueron activados esquemas de prevención, vigilancia de ríos y zonas susceptibles a inundaciones, preparación de refugios temporales y restricciones en algunas actividades marítimas.
En Lázaro Cárdenas, por ejemplo, se instaló un Puesto de Comando Unificado para supervisar la trayectoria del ciclón y coordinar la reacción de autoridades federales, estatales y municipales.
Pese a la fuerza alcanzada por el huracán, su núcleo permaneció sobre el océano y no se registró un impacto directo de la pared del sistema sobre territorio nacional.
En Guerrero, las autoridades reportaron saldo blanco, aunque sí se documentaron afectaciones menores, entre ellas la caída de dos árboles en Acapulco y daños ocasionados por mar de fondo y alto oleaje en la región de Costa Grande.
En Petacalco, municipio de La Unión, permanecieron 51 personas bajo resguardo temporal mientras disminuían las condiciones de riesgo.
Laura Velázquez Alzúa destacó la participación de habitantes de las comunidades donde se presentaron daños menores, quienes colaboraron con personal gubernamental en las tareas de limpieza y recuperación.
La funcionaria señaló que esta participación permitió acelerar el retiro de residuos y restablecer las actividades en diferentes zonas costeras.
Aunque los puestos regionales dejarán de operar bajo el esquema extraordinario aplicado por Polo, las dependencias participantes continuarán en vigilancia permanente debido a que la temporada de lluvias y ciclones tropicales permanece activa.
El seguimiento ahora comenzará a desplazarse hacia el noroeste del país.
De acuerdo con los reportes técnicos del Servicio Meteorológico Nacional, los efectos del oleaje disminuirán gradualmente durante este viernes y el fin de semana en Michoacán, Colima y Jalisco.
Sin embargo, Baja California Sur comenzará a registrar un incremento en el oleaje y precipitaciones conforme evolucione el sistema.
Ante ese escenario, el equipo de la Coordinación Nacional de Protección Civil encabezado por Velázquez Alzúa se trasladará a Baja California Sur para dar seguimiento a las condiciones meteorológicas.
La funcionaria tiene previsto encabezar el lunes una sesión del Comité Estatal de Emergencias, con el objetivo de coordinar las medidas preventivas y definir los recursos disponibles ante cualquier modificación en las condiciones generadas por Polo.
El cierre de los puestos de Lázaro Cárdenas y Manzanillo no significa, por tanto, el término de la vigilancia.
Después de alcanzar la máxima categoría de la escala Saffir-Simpson y desplazarse durante varios días frente a las costas del Pacífico, Polo dejó atrás la zona de mayor riesgo para Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, mientras Protección Civil concentra ahora su atención en Baja California Sur.




