A casi cuatro meses de que la competición terminara, desde Estados Unidos confirman que una de las mayores polémicas del Mundial 2026 (y de todas las ediciones), ocurrió por pedido expreso de Donald Trump.
Hablamos de la cancelación de la tarjeta roja a Folarin Balogun, delantero de la selección estadounidense, que fue expulsado en los dieciseisavos de final del torneo, pero que tras una decisión inexplicable, pudo jugar igualmente los octavos de final.
Durante los días posteriores a la determinación, se especuló con que, una petición del presidente Trump a Gianni Infantino, mandamás de la FIFA, bastó para que el italiano-suizo decidiera anular la sanción al atacante norteamericano, lo cual acaba confirmarse.
Según la información entregada por el New York Post, cuatro fuentes dentro de la Federación Internacional del Fútbol confirmaron que bastó con una llamada telefónica para que el deseo del republicano fuera concedido.
“Le dijo al presidente Trump que se encargaría de ello. Una llamada y se hizo”, sostuvieron los informadores de la FIFA sobre el diálogo de Infantino con Donald Trump, confirmando así uno de los episodios más oscuros en la historia de los Mundiales.






