La certificación del modelo de avión B737MAX10, de la fabricante norteamericana Boeing, se va a “posponer” según un comunicado de la Agencia Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA por sus siglas en inglés).

Resulta que ya se tenía todo listo para su certificación, pero se va a posponer hasta en tanto no se resuelva un nuevo problema que ha aparecido. Después de los dos accidentes fatales de dos aeronaves de la familia Boeing 737MAX, parece que han aprendido la lección y no quieren que suceda otro.

Por tal motivo “pausan” este paso importantísimo, que le iba a permitir a Boeing lanzar (por fin) al mercado este nuevo modelo de avión, sin embargo, una falla en su software lo frena todo.

Resulta que esta falla impide que los pilotos accedan a la guía de vuelo, necesaria en determinadas circunstancias. Lejos de ayudarlos, esta falla podría aumentar la carga de trabajo de los pilotos en una de las fases más críticas del vuelo, como en los aterrizajes, e incluso podría interferir en maniobras de seguridad, como lo es la famosa “ida al aire” (go round).

Fue el sábado pasado cuando Boeing anunció que halló una falla en el software, por lo cual la FAA tomó cartas en el asunto y el administrador de esta agencia, Bryan Bedford, externó: “Retrasaremos la certificación hasta que estemos seguros de que no existe ningún problema”.

Según lo recabado por la agencia de noticias Reuters, el inicio de la certificación de este modelo de aeronave se tenía programado para el próximo mes de octubre, pero ahora esto tendrá que ser retrasado.

La FAA recién el mes pasado había certificado al B737MAX7, que es la versión más pequeña de este modelo, y ahora tendrán que esperar; no sabemos cuánto tiempo, porque han sido lo suficientemente cautelosos como para no dar ninguna fecha concreta.

Para Boeing, certificar esta aeronave era de suma importancia, pues la entrega de equipos sigue con fuertes retrasos, y no ceja en seguir compitiendo con Airbus, la fabricante francesa de aviones, por la preferencia de las aerolíneas y arrendadores de aviones.

Hay que decirlo fuerte y claro, es mejor retrasar cualquier certificación y la puesta en operación de este modelo de avión. La seguridad es un tema que siempre se debe priorizar, y más porque estamos hablando que son equipos destinados a transportar vidas humanas en su interior.

Según la agencia de noticias Reuters, la FAA convocará una reunión de su “Junta de Revisión de Acción Correctiva”, con la finalidad de investigar a fondo cuál fue el problema con el software, que por cierto fue proporcionado por GE Aerospace.

En mi opinión personal, no importa cuánto tiempo les tome arreglar cualquier desperfecto, lo verdaderamente importante es que se tomen las riendas, arreglen el error, y no se escondan; de lo que se trata es de evitar poner en riesgo la vida de los pasajeros y los tripulantes. Por lo menos la FAA en esta ocasión se ha puesto seria, y está a cargo de que todo se haga de la manera correcta.

Existen ejemplos pasados en que fueron laxos y permitieron que la propia Boeing se auto certificara. Eso los llevó a tener dos accidentes fatales, y aprovecho para decir que los familiares de las víctimas siguen pidiendo justicia.

Espero que Boeing aproveche la coyuntura; este es el momento ideal para que regrese a la filosofía que lo hizo grande en el pasado: fabricar aviones ultra seguros, con altísimos estándares de control de calidad y seguridad aérea.

Sabemos que uno de los grandes problemas a los que se enfrenta la industria aeronáutica es que no crece a un ritmo “parejo”; por un lado existe un desfase con la entrega de aeronaves, y hay flotas que deben renovarse con urgencia, pero al mismo tiempo se está experimentando una caída en el número de tráfico de pasajeros, entre otras razones por el aumento del costo de los boletos, derivado del alza del precio de combustible, a causa de la guerra unilateral que sostienen, los Estados Unidos de Norteamérica e Israel, en contra de Irán.

La industria aérea no está pasando por su mejor momento -por decirlo de alguna forma-, así que este pequeño freno en la certificación del B73710MAX, se da en un panorama convulso y por momentos contradictorio, así que la urgencia por entregar aeronaves se puede aplazar “un poquito” sin que esto signifique el fin del mundo.

Tengo que ser muy sincera y reconocer el actuar del administrador de la FAA, Bryan Bedford, que privilegia a la seguridad, antes que los beneficios económicos, algo digno de reconocer, y que sorprende viniendo de alguien dentro de la administración de Donald Trump.