La defensa de Christa Pike, la mujer que sobrevivió la semana pasada a un intento de ejecución mediante inyección letal en Tennessee, Estados Unidos, informó este martes que la condenada recuperó la conciencia y puede hablar, aunque continúa recibiendo cuidados médicos intensivos.

Según informó The Tennessean, los abogados de Pike dieron a conocer su estado de salud seis días después de que el Departamento de Correcciones de Tennessee intentara ejecutar la sentencia de muerte en su contra.

“Contra todo pronóstico, Christa Pike está consciente, hablando y continúa recibiendo atención médica crítica”, señalaron sus abogados Randy Spivey, Kelly Gleason, Stephen Ferrell y Luke Ihnen.

La defensa agregó que Pike, de 50 años, sufrió graves daños en sus brazos y que su pronóstico todavía es incierto. “Su recuperación no tiene precedentes médicos. Su pronóstico sigue sin estar claro, pero, como mínimo, esperamos una larga recuperación”, afirmaron.

Los abogados cuestionaron además que, pese a su estado de salud y las lesiones sufridas, Pike continúa esposada y con grilletes a la cama mientras permanece hospitalizada en Nashville.

El intento de ejecución se realizó el 30 de septiembre, cuando las autoridades penitenciarias administraron a Pike dos rondas de pentobarbital, sustancia utilizada para la inyección letal. El procedimiento no consiguió causarle la muerte y la mujer debió ser trasladada de urgencia a un hospital.

Dos días después, sus abogados habían informado que permanecía inconsciente mientras los médicos trabajaban para eliminar el fármaco de su organismo. The New York Times detalló que durante los últimos días estuvo además conectada a un ventilador. Según su defensa, ambos brazos se encontraban hinchados, quemados y con ampollas.

Pike había sido condenada a muerte por la tortura y asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido en Knoxville en 1995, y llevaba tres décadas en el corredor de la muerte. Tras el fallido procedimiento, sus abogados volvieron a pedir al gobernador de Tennessee, Bill Lee, que reconsidere su ejecución y permita que cumpla el resto de su vida en prisión.

Para este miércoles está programada una audiencia judicial en la que sus abogados solicitaron que el estado preserve las evidencias relacionadas con el fallido procedimiento.

El caso provocó además consecuencias en las autoridades penitenciarias de Tennessee. Tras lo ocurrido, renunció el comisionado del Departamento de Correcciones del estado y el gobernador Bill Lee ordenó una revisión independiente para determinar qué falló durante el procedimiento.