La Contraloría General de la República (CGR) detectó una serie de irregularidades en el proceso de otorgamiento de licencias de conducir de la Municipalidad de Antofagasta, entre ellas más de 70 mil exámenes médicos y sensométricos registrados con una duración inferior a un minuto, además de evaluaciones efectuadas por funcionarios a sus propios familiares.
De acuerdo con el Informe Final N°419 de 2026, elaborado por la Contraloría Regional de Antofagasta, la fiscalización abarcó el periodo comprendido entre enero de 2024 y diciembre de 2025, identificando deficiencias en los procedimientos de evaluación y entrega de estos documentos.
Uno de los principales hallazgos corresponde a 70.661 exámenes médicos y sensométricos cuyos registros consignaban tiempos inferiores a un minuto, de los cuales 70.425 figuraban como aprobados. Según el organismo fiscalizador, esta situación impide acreditar que las evaluaciones se hayan desarrollado durante un tiempo suficiente para comprobar las condiciones físicas y sensoriales de los postulantes.
Asimismo, se identificaron 253 evaluaciones de visión y audición registradas con una duración de cero segundos, además de otros procedimientos cuyos tiempos fluctuaban entre los 0 y 59 segundos.
La auditoría también estableció que el municipio otorgó tres licencias de conducir clase D a postulantes que mantenían exámenes psicométricos reprobados. A ello se suman irregularidades en las pruebas prácticas para obtener licencias clase B, donde se detectaron 265 evaluaciones realizadas entre 2 y 24 minutos, pese a que la normativa exige una duración mínima superior. De estas, 204 se efectuaron en solo 10 minutos.
Funcionarios evaluaron a familiares y se otorgaron licencias a deudores
Otro de los antecedentes detectados por Contraloría apunta a que al menos cuatro funcionarios municipales participaron en la evaluación o aprobación de exámenes de familiares directos, entre ellos una madre, un hermano, un sobrino y un cuñado, sin que se acreditara el cumplimiento del deber de abstención.
Incluso, el informe identificó que uno de los funcionarios municipales intervino como examinador en su propio proceso de obtención de licencia de conducir.
En paralelo, la revisión constató que 17.720 exámenes fueron realizados o supervisados por funcionarios que no acreditaron cumplir con los requisitos exigidos para desempeñarse como examinadores.
Respecto de las restricciones legales, el organismo fiscalizador detectó que la Municipalidad de Antofagasta entregó 402 licencias de conducir a personas inscritas en el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos al momento de la emisión del documento.
Además, se identificaron otras 198 licencias otorgadas a personas que registraban condenas dentro de los cinco años anteriores a su solicitud.
Ante la gravedad de los hallazgos, la Contraloría instruirá un sumario administrativo para determinar eventuales responsabilidades y remitirá los antecedentes al Ministerio Público y al Consejo de Defensa del Estado (CDE), con el objetivo de que ambas instituciones evalúen las acciones correspondientes dentro de sus respectivas competencias.






