El proceso de Nicolás Córdova, primero como jefe de las divisiones inferiores de la selección chilena y luego como entrenador interino de La Roja adulta, ha estado siempre lleno de cuestionamientos desde todas las aristas, pasando por los hinchas y llegando a los medios de comunicación.

Una de las críticas que se le ha hecho al DT, ex Santiago Wanderers, es que los equipos, ya sean juveniles o el profesional, no han tenido un “sello” de juego que los distinga, cuestión que se ha debatido entre los especialistas y que, en la conferencia de prensa antes del amistoso ante Estados Unidos, el técnico nacional respondió a los comunicadores.

“Uno tiene que adaptarse a la materia prima que tiene y también al contexto en el que estamos. Estamos en una fase de absoluta renovación. Si pretendemos que Chile juegue igual que como jugaba 10 años atrás, ninguno de nosotros entiende de fútbol. Hoy día no tenemos esos jugadores y tampoco están jugando donde jugaban esos futbolistas”, comenzó diciendo Córdova.

“Lo que estamos tratando de hacer es empujar a esos jugadores para allá y para eso hay que atreverse a jugar con jugadores jóvenes, atreverse a hacer un cambio sustancial, después de tres Mundiales que no fuimos con esos jugadores. Hay que atreverse a meter gente joven y a llamar jugadores inesperados, con gente que no está jugando, pero que al conocerlos de las categorías pequeñas uno cree que pueden llegar”, agregó sobre sus decisiones en La Roja.

Respuesta directa a los periodistas

Aludiendo directamente a la prensa que opina sobre su gestión, señala: “Yo hago una contrapregunta a los paneles y les dejo el pie para que opinen. ¿Qué prefieren ellos, que en esta pasada que no nos estamos jugando nada sigan jugando futbolistas grandes, o que le demos la oportunidad a gente joven para encontrar otros jugadores para las Clasificatorias?”.

“Creo que los equipos el sello más valioso que tienen es que compiten y son muy agresivos. Lo dijo Bielsa cuando jugamos contra ellos, que si había alguien que merecía ganar el partido éramos nosotros. Lo dijo el entrenador del Congo, el de Cabo Verde y el entrenador de Canadá hace dos días atrás, que aunque quedamos con nueve el equipo no paró de competir. No es algo que estoy diciendo yo, lo están diciendo los entrenadores”, agregó el DT.

Acerca de cómo ha aprovechado el tiempo que ha tenido al mando de La Roja de manera interina, responde: “Para lo que se me trajo a mí selección, que ha sido un periodo totalmente circunstancial, porque no hubiese pasado si Chile clasifica al Mundial. Si no hubiese pasado la separación de la ANFP con la Federación, Felipe Correa ya hubiese tenido un entrenador hace mucho más tiempo, pero visto que hay un cambio en noviembre, no se debería tomar una decisión ahora a tontas y a locas”.

“Nosotros hemos sido coherentes para ver la situación y aprovechar el contexto para generar algo que quede y, en ese sentido, estamos súper alineados. Para mí hubiese sido mucho más fácil cubrirme la espalda y llamar a los que están jugando más. Eso sería muy fácil, pero hablaría muy mal de mi rol como jefe técnico. Nosotros mismos hemos tratado de promover a los jugadores que entrenamos desde hace tres años. Las oportunidades están ahí para los que la quieran”, continuó.

Para ejemplificar su labor, también apunta al momento dirigencial del fútbol chileno y compara lo que pasa en Chile con otras potencias del deporte. “Cada uno tiene su mirada y nosotros tenemos la nuestra, que es darle la mayor cantidad de minutos a los jugadores que creemos que van a estar en las próximas Clasificatorias, esté quien esté de entrenador. Ahí sí que le estamos dejando algo a lo que viene para el fútbol chileno. Tenemos súper claro para qué estamos, incluso con el costo de no ganar los partidos”, asevera.

“Esto está pasando en todos lados. Forlán hace dos días atrás lo reventaron y hoy día ganó, ¿cuál es el intermedio? Klopp acaba de perder con Grecia en su debut en Alemania. Al final, el propósito que tenemos es el mismo que tienen todos ustedes, que es que Chile juegue el Mundial 2030”, sentenció Córdova.