La percepción de corrupción en instituciones nacionales continúa siendo uno de los principales factores que golpean la confianza ciudadana en Chile.
Así lo muestra la última edición de Claves Ipsos, elaborada junto a Chile Transparente, que revela que un 71% de los encuestados percibe un nivel alto de corrupción en Chile y el Estado.
Al analizar instituciones específicas, los partidos políticos encabezan la percepción negativa con un 74%, seguidos por el Congreso Nacional (70%), los Tribunales de Justicia (59%), las municipalidades (55%) y el Estado (54%).
El escenario es especialmente complejo a nivel municipal. Solo un 29% de las personas considera que los municipios cuentan con las herramientas necesarias para prevenir casos de corrupción y apenas un 19% cree que son transparentes al momento de rendir cuentas sobre el uso de fondos públicos. Además, un 46% estima que alcaldes y concejales priorizan intereses personales por sobre los de la comunidad.
La situación también se refleja en la confianza hacia los organismos encargados de combatir estas prácticas: un 44% declara no confiar en su labor, mientras que solo un 22% manifiesta confianza.
Para Alejandra Ojeda Mayorga, directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile, el resultado evidencia un problema institucional más profundo. “En un contexto de crisis de confianza persistente, resulta especialmente preocupante el alto desprestigio de las instituciones asociadas a los tres poderes del Estado”, señaló.
Frente a este panorama, las principales prioridades planteadas por la ciudadanía para fortalecer la probidad local son aumentar el control de los recursos públicos (56%), investigar y sancionar faltas de probidad (51%) y transparentar los criterios utilizados para entregar ayudas (50%). En una eventual reforma al empleo público, en tanto, un 61% considera prioritario transparentar los criterios de selección de funcionarios.
Para Michel Figueroa, director ejecutivo de Chile Transparente, los resultados plantean la necesidad de adoptar medidas concretas para recuperar la credibilidad. “El deterioro institucional que estamos viviendo nos pone la urgencia de tomar medidas decisivas para enfrentar y frenar los casos de corrupción, recuperar la confianza”, afirmó, apuntando además a los municipios como uno de los principales focos donde se concentra el problema.






