La Corte de Apelaciones de Rancagua confirmó el fallo que obliga a Banco Santander Chile a restituir una millonaria suma a un cliente afectado por giros y compras que no reconoció.
La resolución fue adoptada por unanimidad por la Segunda Sala del tribunal de alzada, que rechazó la apelación presentada por la entidad financiera y mantuvo la decisión del Juzgado de Policía Local de Graneros.
En primera instancia, el tribunal desestimó la demanda del banco al considerar que no se demostró que el cliente hubiera actuado con dolo o culpa grave en las operaciones cuestionadas.
Al revisar el caso, la Corte señaló que correspondía al banco demostrar que las operaciones se habían realizado por responsabilidad del cliente. Sin embargo, concluyó que Santander no presentó pruebas suficientes para acreditarlo.
En ese contexto, el tribunal también advirtió que el fraude podría haberse evitado o reducido si hubieran funcionado otras medidas de seguridad disponibles para la entidad.
Entre los antecedentes, destacó que el banco no entregó el historial de movimientos de la cuenta. Tampoco acreditó haber enviado alertas ante las transacciones cuestionadas, algunas de ellas realizadas en un período breve.
Finalmente, con estos argumentos, la Corte ratificó la resolución que obliga a la institución a devolver los fondos involucrados o dejar sin efecto los cargos reclamados, por un total de $3.421.340.






