Un estudio concluyó que la soledad y el aislamiento social pueden restar hasta casi seis años de vida libre de trastornos mentales como la depresión y la ansiedad, además de tener un impacto menor, pero significativo, en la salud física.

El trabajo fue liderado por un equipo de la Escuela de Salud Pública y Medicina Tropical Celia Scott Weatherhead de la Universidad de Tulane (Estados Unidos) y se publicó en la revista Nature Communications.

El autor principal de la investigación, el profesor Lu Qi, declaró: “En general, el estudio halló que el aislamiento social y la soledad pueden tener un impacto considerable en la esperanza de vida libre de enfermedades”.

“Esto abarca tanto las enfermedades físicas como las mentales”.

Si bien, soledad y aislamiento social parecen conceptos intercambiables en el lenguaje cotidiano, los especialistas los describen de manera distinta entre sí.

El aislamiento social es una medida objetiva del grado de conexión social que tiene una persona, mientras que la soledad es una medida subjetiva de la insatisfacción de la persona con la calidad de sus relaciones, independientemente de qué tan sociable sea en realidad.

A través de un comunicado, el profesor Qi aseguró que los resultados de la investigación no sorprendieron al equipo.

“Estudios anteriores habían vinculado el aislamiento social y la soledad con la mortalidad, especialmente la prematura, y este estudio aporta pruebas adicionales”, comentó.

Cuántos años de buena salud puede “robarte” la soledad, según un estudio. Foto: referencial.

Cuántos años de buena salud pueden “robarte” la soledad y el aislamiento social, según el estudio

Los investigadores siguieron y analizaron datos de 277.489 adultos de entre 40 y 69 años que, al inicio del estudio, no padecían ninguna de las siete enfermedades crónicas principales: diabetes, cardiopatías, enfermedades pulmonares, demencia, cáncer, depresión y ansiedad.

Posteriormente, evaluaron cómo la soledad y el aislamiento social influían en la cantidad de años de vida libre de enfermedades, tomando como punto de referencia los 50 años de edad.

En comparación con sus homólogos que no sufrían ni soledad ni aislamiento social, las mujeres que experimentaban ambas condiciones vivieron 2,4 años menos libres de enfermedades físicas, y los hombres, 1,7 años menos.

El impacto en la salud mental fue aún mayor: las mujeres vivieron aproximadamente 3,7 años menos libres de trastornos mentales, y los hombres, cerca de 5,8 años menos.

“Nuestra investigación reveló que los hombres son más propensos a verse afectados por la soledad. También sabemos que las mujeres tienden a vivir más que los hombres. Existen ventajas de género frente a determinadas enfermedades”, detalló el profesor Qi.

Además, los investigadores concluyeron que un estilo de vida saludable —que incluye la alimentación, el ejercicio, el sueño y no fumar— reducía de forma significativa la pérdida de años libres de enfermedad asociada al aislamiento social.

Sin embargo, un estilo de vida más saludable no disminuyó significativamente los riesgos adicionales para la salud derivados de la soledad.

Lo anterior, de acuerdo a los investigadores, sugiere que ambas condiciones podrían requerir distintos tipos de intervención.

Cabe precisar que el estudio tuvo un carácter observacional, por lo que no prueba que la soledad y el aislamiento social sean la causa directa de las disminuciones en los años de vida.

En futuras investigaciones, el equipo examinará diferentes grupos de población y evaluará la causalidad mediante ensayos clínicos.