En prisión preventiva quedó un sujeto que fue detenido como uno de los presuntos autores de la balacera ocurrida en junio en el sector de Rodelillo, en Valparaíso, ataque que terminó con dos mujeres fallecidas y otras siete personas heridas.
El imputado fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Valparaíso luego de que durante la jornada del viernes se concretara su captura, en cumplimiento de una orden de detención.
Este sábado se realizó la audiencia de formalización, instancia en la que el tribunal, en torno a los antecedentes aportados por el Ministerio Público, resolvió dictar la medida cautelar más gravosa que contempla el Código Penal, además de establecer un plazo de 120 días para sustentar la respectiva investigación.
El ente persecutor le atribuye participación en los disparos efectuados contra un grupo de personas la noche del 3 de junio. Los cargos consideran dos homicidios calificados consumados y siete homicidios calificados frustrados, además de ilícitos relacionados con armas y la receptación de un vehículo.
La indagatoria permanece bajo reserva y las diligencias continúan para determinar la participación de otros involucrados.
La balacera
El ataque ocurrió cerca de las 21.40 horas del miércoles 3 de junio, en las inmediaciones de avenida Rodelillo con pasaje María Labrín, en el sector del Conjunto Santa Teresa.
Según los antecedentes recopilados por los investigadores, un vehículo de color blanco llegó hasta el lugar donde se encontraba un grupo de personas y desde el automóvil sus ocupantes efectuaron múltiples disparos antes de abandonar el sector.
Nueve personas resultaron alcanzadas por los proyectiles y fueron trasladadas hasta el Hospital Carlos Van Buren. Entre ellas se encontraban las dos mujeres que posteriormente fallecieron: Ninoska Carvajal y Nashmia Escobar.
Una de las víctimas, de 19 años, murió en el lugar del ataque. La segunda, de 20 años, permaneció internada en la Unidad de Cuidados Intensivos del recinto asistencial hasta la madrugada del viernes 5 de junio, cuando el hospital confirmó su fallecimiento debido a la gravedad de las lesiones.
Tras el ataque, la Fiscalía dispuso que las diligencias quedaran a cargo de la Brigada de Homicidios de la PDI, mientras Carabineros mantuvo el resguardo del sitio del suceso.
Uno de los elementos que dificultó las primeras diligencias fue que el lugar había sido limpiado después de la balacera, modificando las condiciones en que los investigadores encontraron inicialmente la escena. El antecedente había sido reportado durante las semanas posteriores al crimen.





