Hasta la Base Aérea de Chabunco, Punta Arenas, se trasladó esta jornada el ministro de Defensa, Fernando Barros, para anunciar un conjunto de medidas pensadas para fortalecer las capacidades estratégicas de las Fuerzas Armadas, incrementar la presencia del Estado en la zona austral y potenciar la proyección de Chile hacia la Antártica.
“La defensa no se improvisa, se planifica, se prepara y se construye con una visión de Estado, y ese es el trabajo que hemos venido desarrollando desde que asumimos el gobierno y es el que hoy nos permite presentar aquí, en Magallanes, un conjunto concreto de decisiones para fortalecer las capacidades estratégicas de Chile en la zona sur austral”, afirmó al respecto la autoridad.
Entre los anuncios, el Ministerio de Defensa anunció el inicio oficial del proceso para reemplazar los aviones F-5 de la Fuerza Aérea, que cumplieron una vida operativa de 50 años.
“Los F-5 se encuentran operativos en óptimas condiciones, pero se aproxima el término de su vida operacional. Por ello, hemos dispuesto, como lo anticipamos en mayo, que la Fuerza Aérea inicie los estudios y procesos formales destinados a definir su reemplazo y determinar la aeronave que deberá asumir esa capacidad estratégica en las próximas décadas”, señaló Barros.
Asimismo, también anunció que la renovación de los helicópteros Bell UH-1H, que desfilaron por última vez en la reciente Parada Militar, “ya que está aprobada y financiada su sustitución”, y próximamente podrán informar cuál será el modelo que los reemplazará,
Junto con esto, Barros también informó que iniciarán en el corto plazo el proyecto para renovar la capacidad de transporte aéreo estratégico, actualmente sustentado por los C-130 Hércules.
Esto, señaló, no solo pensado para defensa, sino también para sostener la base Antártica y responder ante emergencia y catástrofe y apoyar el trabajo científico en el continente. A esto se sumará, durante 2027, la incorporación de nuevas capacidades de patrullaje aéreo de largo alcance para la Armada.

En el ámbito terrestre, indicó, ya está aprobada la modernización de los tanques Leopard 1, desplegados en la zona austral, para prolongar su vía operativa por unos años más, y ha solicitado al Ejército que inicie los estudios para renovar progresivamente sus capacidades en esta región con un criterio amplio, “para que incorpore las lecciones que estamos observando en los conflictos contemporáneos”.
“Por ejemplo, sistemas no tripulados, guerra electrónica, comunicaciones seguras, protección de fuerzas y nuevas capacidades de observación y respuesta. Las tres ramas de las Fuerzas Armadas inician un proceso de trabajo conjunto para visualizar cuáles serán las capacidades que requeriremos en las próximas décadas para enfrentar cualquier contingencia de afectación de la paz”, indicó.
Sumado a esto, el secretario de Estado indicó que también se impulsará la construcción de nuevas bases militares para reforzar la presencia permanente de personal y medios.
También, añadió, se contempla gestionar financiamiento para mejorar la infraestructura portuaria naval de Punta Arenas y fortalecer la presencia nacional en la Antártica. Para ello, explció, se renovarán las condiciones operacionales de la pista “Teniente Marsh”, buscando extender aproximadamente en dos meses la temporada de vuelos; se reforzará la infraestructura de la Base “Presidente Eduardo Frei Montalva” y el muelle de Bahía Fildes; y se incrementarán la vigilancia aérea y los patrullajes marítimos en la zona austral.
Finalmente, el ministro Barros anunció que se pondrán a disposición las capacidades del Cuerpo Militar del Trabajo para apoyar proyectos de conectividad austral. Sobre este punto, destacó que Defensa fue excluida del ajuste presupuestario del 3% y que durante 2026 la inversión destinada a capacidades estratégicas será cercana al doble de la registrada el año anterior.





