La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decidió volver a adelantar las celebraciones navideñas y fijó su inicio para el próximo 1 de noviembre, una práctica que Nicolás Maduro utilizó en distintas ocasiones durante sus años en el poder.
El anuncio fue realizado durante la 82ª asamblea anual de Fedecámaras, donde Rodríguez justificó la medida tanto por su impacto económico como por el efecto que, según dijo, tendría en el ánimo de la población.
“Anuncio que el 1 de noviembre arranca la Navidad, porque yo sé que la Navidad también activa mucha actividad económica, pero principalmente activa la felicidad de los venezolanos y de las venezolanas”, señaló.
La decisión llega en un escenario especialmente complejo para el país, marcado por protestas debido a prolongados cortes de electricidad y por la situación judicial que enfrenta Nicolás Maduro en Estados Unidos.
En distintas zonas de Venezuela se han registrado cacerolazos, bloqueos de rutas y quema de neumáticos para exigir el restablecimiento del suministro eléctrico. En algunos sectores, los cortes se extienden entre siete y 12 horas al día.
El adelanto de las festividades ya había sido utilizado por Maduro. En 2025, por ejemplo, anunció una medida similar mientras Estados Unidos mantenía un despliegue militar en el Caribe.
Así, mientras el Ejecutivo venezolano busca instalar anticipadamente un ambiente festivo, el país continúa enfrentando tensiones sociales, problemas de suministro eléctrico y un complejo escenario político.





