El Papa León XIV recibió en el Vaticano de manos del obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Ramón Castro, un libro que recoge los “rostros, nombres e historias” de miles de desaparecidos en México.

El documento titulado “Un Nombre, Mil voces”, tiene plasmados “los rostros de quienes siguen haciendo falta y la memoria de las familias que no dejan de buscar”.

“Detrás de cada fotografía hay una historia, una ausencia y una esperanza que permanece”, señaló el obispo Castro a nombre de los prelados católicos del país.

El documento entregado al Papa es fruto de una campaña lanzada desde el Diálogo Nacional de Paz, iniciativa de la Iglesia Católica desde 2018, que articula a la CEM con la Dimensión Episcopal para los Laicos, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM) y los Jesuitas.

Este mismo libro será llevado también ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en fechas próximas dijo el presidente de la CEM.

Entre las primeras páginas del libro se expresa que “nos gustaría decir que este documento da cuenta de un episodio prolongado de la vida de un pueblo anestesiado de tanta violencia. Pero no. Si fuera un episodio, esta historia habría terminado”.

“Confiamos en que las manos que lo reciban, el Papa León XIV, Naciones Unidas, instituciones y personas dentro y fuera de México, lograrán no solo conmoverse sino moverse a la acción, desde lo que son y desde donde están, que serán incapaces de permanecer indiferentes ante el dolor”, destaca el libro.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Gobernación (Segob) actualmente hay en México 135 mil 48 personas desaparecidas y no localizadas.

La Conferencia del Episcopado Mexicano destacó que la Iglesia seguirá “alzando la voz por la verdad, la justicia, la responsabilidad ante la crisis forense y el fin de la impunidad”.

“No apartaremos la mirada. Cada nombre importa. Cada vida cuenta. Hasta encontrarles”, puntualizó.

El pasado 4 de octubre, durante la misa en la Catedral de Cuernavaca el obispo Ramón Castro señaló que los religiosos “no podemos quedarnos callados” ante las críticas de quienes consideran que los obispos no deberían pronunciarse sobre los acontecimientos sociales y políticos de México.

El alto prelado explicó que los católicos están llamados a “reconocer el sufrimiento, la violencia” para después acercarse a quienes lo padecen para “transformarla poco a poco, con gestos pequeños, pero con la decisión de que algo tiene que cambiar”.

“La acción social no es un añadido, no es una opción de la vida cristiana: la acción social nace del mismo Evangelio que celebramos”, subrayó el mitrado.

El presidente del Episcopado Mexicano reconoció que existen voces que critican los pronunciamientos de los obispos sobre asuntos públicos y que les dicen: “Cállense, se están metiendo en política”.

Según explicó, quienes sostienen esa postura “nos quieren encerrar en la sacristía”, sin embargo, indicó que labor evangelizadora va más allá de los templos. “No podemos; si lo hiciéramos, traicionaríamos el Evangelio”, destacó.