La playa Socos de Tongoy, uno de los balnearios más reconocidos de la región de Coquimbo, atraviesa un complejo escenario luego de que gran parte de su superficie de arena desapareciera tras el último temporal.

La situación ha generado importantes consecuencias para los comerciantes y trabajadores que dependen del turismo en el sector, según consignó Meganoticias.

“No se puede intervenir”

Según explicó Rosa, dueña del restaurante La Almeja Viuda, el fenómeno se produjo luego del temporal del pasado 16 de julio, cuando la Quebrada de Camarones, que desemboca en la playa Socos, experimentó una importante crecida que arrastró gran parte de la arena.

Uno de los principales factores que impide intervenir directamente en la zona es la presencia de un humedal, por lo que no se pueden realizar trabajos con maquinaria para recuperar artificialmente la arena.

“No se puede intervenir, no puede entrar nadie con maquinaria ni con nada”, enfatizó Rosa al medio consignado. ¿La solución? “Esperar que la naturaleza haga lo suyo”.

Actualmente, según relató la mujer, solo permanece una pequeña porción de arena que se ha ido formando producto de las corrientes de las marejadas, por lo que esperan “que siga entrando arena para que cubra un poco parte de la entrada de la pasarela de la playa Socos y se cierre la otra desembocadura que hay, porque tenemos dos aperturas de playa”.

El impacto económico para los locatarios

La desaparición de la playa también ha afectado directamente a quienes viven del turismo en Tongoy. Los daños provocados por el temporal se sumaron a la pérdida de visitantes.

“Con el temporal tuvimos unos destrozos inmensos, no solo yo, varios locatarios de acá por la quebrada que bajó. Fuimos inundados, el viento nos voló todo”, relató la dueña del restaurante.

“Nos tratamos de parar de nuevo, esperábamos a la gente que viniera este 18, pero hay muy poca afluencia, muy poca gente, casi nada”, lamentó.