El mercado inmobiliario y la construcción están viendo la luz al final del túnel y los brotes verdes para salir de la crisis en la que se encuentran desde hace años. El gobierno ha puesto sobre la mesa una serie de medidas que apuntan a reactivar el sector, ante las cuales actores de la industria apuntan a que finalmente se podría ver el término de este mal periodo, aunque no en el cortísimo plazo.
En el Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias, algunos representantes del sector debatieron respecto a las modificaciones en curso, que incluyen cambios en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (Oguc); la extensión del subsidio a la tasa hipotecaria; la exención temporal del IVA en la compra de viviendas nuevas; y la reforma al mercado de capitales (también conocida como MK4), donde una de sus disposiciones principales es la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), cuyo objetivo será la adquisición de créditos hipotecarios por hasta 6 mil UF, originados por los bancos u otras instituciones financieras. El fondo podrá alcanzar un tamaño de hasta US$20 mil millones, y tendrá duración indefinida.
El director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), Slaven Razmilic, sostuvo que en los últimos años en los que se ha desarrollado el Congreso, los empresarios siempre han tenido el mismo discurso: “Estamos mal, pero estamos mejorando”.
En ese sentido, aseguró que el punto de inflexión para la construcción y el mercado inmobiliario fue en el 2022, donde la industria experimentó su nivel más bajo. “El problema es que 2023, 2024 y 2025 fueron mejores, pero fueron tan poquito mejores que sentimos que estamos donde mismo. En rigor, hemos ido mejorando año a año, con mejoras sucesivas pero insuficientes para lo que veníamos acostumbrados previo a la pandemia”, manifestó.
“La recuperación tiende a postergarse una y otra vez, pero estamos saliendo (de la crisis)”, enfatizó Razmilic.
Nicole Solé Zarhi, vicepresidenta de Exxacon, resaltó que hoy “el mercado de la demanda está mejorando, sin duda”. Sin embargo, puntualizó, esta se ha contenido mientras los distintos subsidios y beneficios que impulsó el gobierno se encontraban en tramitación.
“Creo que hay una crisis de confianza importante, especialmente a nivel del capital privado, de los directores de las empresas inmobiliarias. No hemos generado nuevos proyectos, y lo que debería suceder es que salgan todos en masa en algún momento, especialmente con la modificación de la Oguc, y nos encontremos entonces con un periodo de quiebre de stock importante, en 2028 y 2029, pero después vuelva a este ciclo”, pronosticó Solé.
Cristián Armas, socio de la Inmobiliaria Armas, indicó que si bien “las medidas son fantásticas, la paciencia está cortita”. En ese sentido el empresario recalcó que “lo que falta es la banca. La banca está en una posición en que si no empieza a originar más crédito, la cartera se le va a ir a cero (...) Lo que dicen Santander e Internacional es que se les cae la cartera de créditos hacia fines del próximo año, y no hipotecarios, sino de construcción”.
Los plazos
A juicio de Cristián Armas hacia medidados del próximo año se liberará la demanda contenida: “Va a caer una cantidad de promesas monstruosa”, aseguró.
Por su parte, Nicole Solé Zarhi sostuvo que “ahora sí que sí. Sin duda hacia el segundo semestre de 2027 debería haber un crecimiento sobre el 12%-15%. Ya podemos pensar en un crecimiento de dos dígitos”.
“Sí creo que es importante que nos anticipemos a lo que viene. Hacia el 2035 vamos a comenzar a decrecer como población. La mayoría de los hogares son unipersonales, lo que nos va dando pistas de qué es lo que tenemos que ir haciendo para el futuro. Esta industria cambió, se ajustó, vamos a ser menos competidores, pero vamos a tener un comprador distinto y más exigente”, declaró.
Slaven Razmilic planteó que “buena parte de las promesas (que van a comenzar a concretarse) son las que han esperado este momento para realizarse”, es decir, la materialización de las medidas impulsadas por el gobierno.
“Habrá un rebote bien importante en las promesas. Se va a pegar un salto grande. Vamos a decir ‘bien, las medidas funcionan’. Vamos a estar muy contentos. Pero hay que saber cómo se sostiene hacia adelante”, declaró.
Para el director de la ADI, “desde el lado nuestro, desde el lado de la industria, la mesa está superbien puesta. (Pero) Esperemos que no hayan eventos externos que tiren el mantel”, advirtió, refiriéndose a posibles contingencias internacionales que pueden afectar a la industria, como por ejemplo un incremento en los precios de los insumos de la construcción debido al alza del petróleo.





