La Policía de Investigaciones (PDI) detuvo este viernes a un grupo de cuatro personas dedicadas al tráfico de drogas y que pretendía enviar cocaína hacia Hong Kong a través de vuelos comerciales que despegaban desde el Aeropuerto de Santiago.
En ese contexto, detectives de la Brigada Antinarcóticos de la terminal aérea, en el marco de la operación “Oriente”, incautaron más de 6 kilos de clorhidrato de cocaína, que serían enviados a la región administrativa especial de China a través de Turquía.
El subprefecto Sergio Paredes, jefe de la Briant Aeropuerto de la PDI, señaló que “estamos dando cuenta de un exitoso procedimiento realizado por los detectives de la Brigada Antinarcóticos Aeropuerto, en conjunto con la Fiscalía SAC Metropolitana Occidente. En este caso, se logró determinar la presencia de una estructura criminal compuesta por personas de nacionalidad peruana”.
De acuerdo con la indagatoria, los detenidos se encargaban de internar la sustancia ilícita a través de pasos no habilitados de la frontera norte, para luego trasladarla hasta la Región Metropolitana. En una vivienda de Recoleta, la droga era preparada para su envío al extranjero mediante distintos métodos de ocultamiento, como maletas modificadas con doble fondo, las que eran “entregadas a personas para que viajen con estas maletas a distintos destinos. En este caso que estamos investigando, que logramos detectar, esta droga tenía como destino final Hong Kong”, según relató el subprefecto Paredes.
La estructura criminal tenía su centro de operaciones en una vivienda de la comuna de Recoleta que fue allanada, donde acopiaban y preparaban la droga, incluso modificando sus componentes, además de acondicionar las maletas utilizadas para transportarla. En el lugar fueron detenidas cuatro personas, tres hombres y una mujer, todos mayores de edad, de nacionalidad peruana y con su situación migratoria regular.
En el inmueble también se encontró más droga en formato de ladrillo, teléfonos celulares y dinero en efectivo. Uno de los detenidos, además, mantenía una notificación roja vigente de Interpol, emitida por la República del Perú el 25 de agosto de 2025 por el delito de tráfico ilícito de drogas.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la justicia y formalizados por tráfico de drogas, quedando los cuatro en prisión preventiva.





