Diversas reacciones ha generado el aplazamiento en la licitación que permitiría la construcción de los nuevos módulos anexos de alta y máxima seguridad en la cárcel Santiago Uno.
La decisión, que se debió a una postergación del Ministerio de Obras Públicas (MOP) motivada por la paralización de las obras debido a una medida precautoria por una demanda ventilada en sede civil, derivó en que la comuna de Santiago no tendrá -al menos por ahora- el nuevo recinto anunciado durante el gobierno anterior.
El Ministerio de Justicia explicó este martes, según señaló La Tercera, que la decisión se basaba en la disputa judicial que aún permanece abierta y que, a solicitud de la Municipalidad de Santiago, el 17º Juzgado Civil de Santiago detuvo cualquier tipo de avance respecto al proyecto.
Según afirmó este miércoles el ministro de Justicia, Fernando Rabat, “no existe un desistimiento (del proyecto). Hoy día no podemos, en razón de la medida precautoria, hacer trámites relacionados con la ampliación de Santiago Uno”.
Pese a eso, aún no existen plazos claros respecto al tiempo que podría tardar una resolución judicial en este tema, ya que se trata de una acción civil, una de las áreas con más demora en el sistema judicial.
Pero más allá de la explicación del gobierno y la situación judicial, la decisión fue celebrada por el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, quien afirmó que “entendemos que esto tiene que ver con las acciones judiciales que emprendimos en mi gestión y que espero tengan un resultado positivo. Yo estoy seguro que vamos a ganar las acciones judiciales, y en ese contexto es importante que se construya una cárcel de alta seguridad, pero fuera de los radios urbanos, lejos de las zonas pobladas”.
“No es que nos opongamos a que se construyan más espacios para máxima peligrosidad o máxima seguridad, es que lo que estamos pidiendo es que no se le siga cargando la mano a los pobres vecinas y vecinos de esa zona que está completamente saturada”, agregó Desbordes en alusión a la serie de recintos penales que existen en el sector de Rondizzoni en la comuna de Santiago.
El exministro de Justicia Jaime Gajardo (PC), por su parte, calificó como “una muy mala noticia para nuestro país, para la política penitenciaria del país, ya que no hay dudas de que nuestro Estado requiere de más plazas para el sistema penitenciario, para hacernos cargo de la sobrepoblación, que es un problema en sí mismo”.
“Por lo mismo, avanzar en Santiago Uno, que era uno de los lugares proyectados en el plan maestro de infraestructura penitenciaria del presidente Boric, es clave. Ahora bien, entendemos que esto está pospuesto, esperamos que el gobierno pueda avanzar rápidamente en este proyecto y pueda llevar adelante el plan maestro de infraestructura, ya que, por cierto, a todas luces lo que ellos prometieron en campaña era absolutamente inverosímil”, agregó.
La alarmante sobrepoblación
Además de las reacciones que dejó la decisión del gobierno respecto al proyecto iniciado durante el gobierno de Boric, se ha destacado la necesidad de avanzar en nuevas plazas ante la sobrepoblación penitenciaria.
El ministro Rabat sostuvo que “lo que ocurre es que usted necesita, por razones de sobrepoblación penal, tener un mayor número de plazas disponibles. Y evidentemente que Santiago Uno estaba contemplado en ese plan”.
Según el último informe de concesiones del MOP, Santiago Uno tiene 6.976 internos, lo que representa una población de 174,4% respecto al diseño de la cárcel. Una cifra que, además, genera sobrepagos al Estado en favor de la empresa concesionaria.
El exministro Gajardo, por su parte, plantea que “lo que es clave es ampliar las plazas del sistema penitenciario de su conjunto. Santiago Uno es un proyecto viable en el que se puede realizar esta ampliación y además ese sector que concentra la mayor población penitenciaria de nuestro país requiere de una alternativa, requiere o de una ampliación o de una alternativa que le permita generar la necesaria cantidad de plazas que requiere nuestro sistema penitenciario”.
“Por otra parte, en el plan maestro de infraestructura del presidente Boric existen 15.000 plazas que están en desarrollo, que contemplaba Santiago Uno, y hay otras 15.000 plazas en estudio, con locaciones también para la Región Metropolitana. Entonces, lo que yo esperaría es que el gobierno ya esté revisando esos proyectos que están en estudio, que son alternativas posibles, con el objetivo de concretarlas. Lo que no nos puede pasar es que no se pueda ampliar Santiago Uno y tampoco tengamos una alternativa”, agregó Gajardo.
Según especificó la exautoridad, una de esas alternativas disponibles podrían ser los terrenos contiguos a la cárcel de Tiltil (ex penal Punta Peuco).
Sin embargo, se han levantado reparos respecto a esa zona por la escasez hídrica de la zona. Pese a eso, Gajardo plantea que “hay alternativas de llevar agua. Entonces, eso es algo que se puede resolver”.
Desbordes, por su parte, apuntó a que “cualquier ampliación se tiene que hacer fuera del radio urbano de la ciudad de Santiago y lejos de las zonas pobladas de cualquier comuna de la capital”.






