La diputada local del PAN, Lizzette Salgado, pidió a las autoridades capitalinas revisar la estrategia con la que se está desarrollando el proyecto y atender las afectaciones y preocupaciones planteadas por vecinas y vecinos debido a la construcción de la Línea 5 del Cablebús.
Recordó que, durante una reunión reciente entre habitantes de las zonas involucradas y el secretario de Gobierno, César Cravioto, uno de los reclamos más reiterados fue la respuesta que, de acuerdo con los propios vecinos, habían recibido de responsables del proyecto ante sus inquietudes: “El Cablebús va, porque va”.
“El problema es que esa respuesta se dio incluso antes de que comenzaran formalmente los trabajos y de que pudiéramos observar los conflictos que se están presentando. Una decisión tomada sobre la realización de una obra no significa que puedan dejarse sin atención todos los problemas que aparecen alrededor de ella”, señaló.
La legisladora mencionó las afectaciones provocadas por los trabajos en distintos puntos del trazo; las protestas vecinales por la instalación de pilotes; las inconformidades relacionadas con el arbolado; las quejas por falta de información y seguimiento a las mesas de trabajo, así como los problemas de movilidad que ya existían antes del inicio de la construcción.
Tan solo este jueves, vecinos de Álvaro Obregón bloquearon avenida Toluca para manifestarse por la construcción de la Línea 5 y señalaron las complicaciones viales que podría provocar la instalación de pilotes.
Salgado puso como ejemplo adicional la situación de la Ruta 57, cuya problemática, sostuvo, demuestra por qué la construcción del nuevo sistema de transporte no puede analizarse de manera aislada de la movilidad que actualmente existe en la zona.
En 2022, la Secretaría de Movilidad determinó la extinción de esa ruta después de registrar 339 quejas y 17 hechos de tránsito entre 2021 y 2022. Sin embargo, la ruta promovió un amparo y continúa prestando el servicio.
“No podemos construir una nueva alternativa de movilidad simplemente montándola sobre los problemas de la movilidad que ya existe. Si hay rutas con problemas, conflictos viales, afectaciones por las obras o compromisos pendientes con los vecinos, todo eso tiene que formar parte de la estrategia”, sostuvo.
La diputada señaló que todavía se está en una etapa temprana del proyecto y, precisamente por ello, existe oportunidad para modificar la manera en que se está gestionando la construcción antes de que los conflictos aumenten conforme avancen los distintos frentes de obra.
“Lo preocupante no es solamente que existan molestias durante una construcción de esta magnitud. Eso puede ocurrir. Lo preocupante es que los problemas aparezcan y no exista un mecanismo eficaz para atenderlos, informar a los vecinos, cumplir los acuerdos y corregir lo que sea necesario”, agregó.
Salgado pidió que las autoridades responsables establezcan un esquema de seguimiento por zona que permita informar oportunamente sobre obras y afectaciones, atender los problemas de movilidad, transparentar las intervenciones sobre el arbolado y, particularmente, dar seguimiento a los compromisos asumidos en las mesas celebradas con vecinos.
“Decir que ‘el Cablebús va, porque va’ no resuelve ninguno de estos problemas. La determinación de construir una obra no exime al Gobierno de la responsabilidad de gestionarla adecuadamente. Todavía están a tiempo de corregir la estrategia, escuchar a los vecinos y evitar que cada nuevo frente de obra se convierta en un nuevo conflicto”, concluyó.
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