Un grupo transversal de diputados ingresó a la Cámara un proyecto de Ley que busca establecer obligaciones a los servicios de alimentación en materia de información, alimentación segura y no discriminación hacia las personas celíacas.

La enfermedad celíaca es una afección de carácter autoinmune que se genera en reacción a la ingesta de gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. De acuerdo con un estudio de la fundación Convivir, se estima que en Chile entre 100 y 200 mil personas viven con esta enfermedad.

En ese contexto, la diputada Francisca Bello (FA) impulsó la iniciativa que busca avanzar en una protección más integral para las personas que padecen esta afección.

En detalle, el proyecto establece que los servicios de alimentación deberán informar qué preparaciones contienen gluten y cuáles son libres de este, disponer de alternativas seguras y adoptar medidas para prevenir la contaminación cruzada.

Además, permitirá que las personas celíacas lleven y consuman sus propios alimentos cuando un establecimiento no cuente con una alternativa adecuada.

La propuesta también contempla resguardos para pacientes hospitalizados y una prohibición expresa de discriminación arbitraria por la condición de persona celíaca en ámbitos educacionales, laborales, de consumo y acceso a bienes y servicios.

La iniciativa cuenta con el apoyo de los diputados: Matías Fernández (FA), Andrés Celis (RN), José Antonio Rivas (PS), Ana María Gazmuri (PC), Christian Mella (DC), Chiara Barchiesi (REP), Zandra Parisi (PDG) y Félix Bugueño (FA).

La diputada Bello remarcó que “para una persona celíaca alimentarse no es una elección ni una moda: es su tratamiento”.

“Hoy esa responsabilidad recae casi por completo sobre las familias, que deben enfrentar mayores costos, pocas alternativas y muchas veces espacios que ni siquiera están preparados para evitar una contaminación cruzada. Este proyecto busca algo muy concreto: que puedan estudiar, trabajar, hospitalizarse o simplemente salir a comer sin poner en riesgo su salud ni sentirse discriminadas”, sostuvo.

El proyecto fue presentado públicamente por el diputado e integrante de la Comisión de Salud Matías Fernández, en representación de Bello. “La celiaquía no se trata con un medicamento, se trata con comida. Se trata con hacerse cargo de su tratamiento integralmente y de todas las consecuencias en la vida que esto conlleva”, indicó.

Por su parte, la diputada Ana María Gazmuri, si bien destacó que la iniciativa aborda materias que pueden ser reguladas mediante una moción parlamentaria, recalcó la necesidad de que el Ejecutivo avance en medidas que requieren recursos públicos. “Hoy queda todo el peso en los hombros del paciente. El tratamiento no se encuentra en un fármaco, se encuentra en el supermercado, en el almacén y en la cocina”, afirmó.

El diputado José Antonio Rivas señaló que con esta iniciativa se busca también generar un cambio cultural: “Hay que visibilizar a los celíacos en todo el territorio nacional, en cada momento en que una persona necesita alimentarse. Se trata de garantizar una vida sin discriminación y con dignidad”.

En tanto, la diputada Chiara Barchiesi destacó la necesidad de avanzar en “educación, en información y en diagnóstico temprano” de la enfermedad, advirtiendo que un diagnóstico tardío puede tener consecuencias importantes en la salud y el desarrollo de niños y adultos.

Por su parte, Javiera Ramírez, representante de la agrupación Apoyo Consciente entre Celíacos de Calle Larga, destacó que la iniciativa nace desde las necesidades de las familias.

“La celiaquía no distingue edad, género, región, mucho menos el bolsillo de la persona diagnosticada. Hoy presentamos este proyecto pensando en un diagnóstico oportuno, un tratamiento accesible y un acompañamiento integral. No es justo que una persona tenga que estar dos años en una lista de espera para acceder a una endoscopía”, sostuvo.