El dolor en la parte externa de la cadera puede aparecer después de caminar, subir escaleras, permanecer mucho tiempo de pie o incluso durante la noche al dormir de lado.

Aunque en algunos casos se relaciona con una sobrecarga o una lesión, también puede ser señal de trocanteritis, una afección que compromete las estructuras ubicadas alrededor del trocánter mayor.

Esta molestia puede dificultar actividades cotidianas y alterar el descanso, por lo que identificar sus características ayuda a distinguirla de otras causas de dolor de cadera. Conocer sus síntomas, factores de riesgo y alternativas de tratamiento permite saber cuándo es necesario acudir con un especialista.

¿Qué es la trocanteritis y por qué provoca dolor en la cadera?

La trocanteritis, también conocida como bursitis trocantérea, afecta la región ubicada alrededor del trocánter mayor, una prominencia ósea localizada en la parte superior del fémur.

En esta zona existen bursas que funcionan como una especie de amortiguador y reducen la fricción durante el movimiento. Cuando una bursa se inflama o irrita, puede aparecer dolor al mover la cadera o al ejercer presión sobre ella. Mayo Clinic explica que la bursitis ocurre cuando estas pequeñas bolsas llenas de líquido se hinchan e irritan.

No obstante, llamar trocanteritis a cualquier dolor lateral de cadera puede resultar impreciso. La ubicación de la molestia también puede relacionarse con los tendones, músculos y otros tejidos blandos que rodean la articulación.

De acuerdo con Mayo Clinic, el dolor en la parte externa de la cadera, la parte superior del muslo o el glúteo externo puede relacionarse con problemas en músculos, ligamentos, tendones u otros tejidos blandos.

Por ello, cuando una persona presenta este tipo de molestias, el diagnóstico médico debe determinar cuál es la estructura afectada y cuál es la causa.

¿Cómo saber si el dolor de cadera puede ser trocanteritis?

Una de las características que puede orientar hacia la trocanteritis o el síndrome de dolor trocantérico mayor es la ubicación de la molestia.

El dolor suele aparecer en la parte externa de la cadera y puede extenderse hacia la zona superior o lateral del muslo. También puede existir sensibilidad al presionar directamente el área.

Las molestias pueden hacerse más evidentes al:

  • Caminar durante periodos prolongados
  • Subir o bajar escaleras
  • Permanecer mucho tiempo de pie
  • Levantarse después de estar sentado
  • Acostarse sobre la cadera afectada
  • Realizar actividades que impliquen una mayor carga sobre la cadera

La ubicación del dolor es una pista importante, pero no permite confirmar por sí sola la presencia de trocanteritis. Mayo Clinic advierte que el dolor de cadera puede tener numerosas causas, entre ellas lesiones, bursitis, tendinitis, artrosis y problemas que incluso se originan en otras zonas, como la parte baja de la espalda.

Por esta razón, si la molestia persiste o afecta las actividades cotidianas, es recomendable acudir con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado.

¿Por qué duele la cadera al caminar o dormir de lado?

Caminar y subir escaleras aumentan la carga que reciben los músculos y tendones que estabilizan la cadera. Si alguno de estos tejidos está irritado, determinadas actividades pueden incrementar el dolor.

La presión también puede ser un factor importante. Al dormir sobre el lado afectado, el peso del cuerpo recae directamente sobre la región externa de la cadera. Esto puede aumentar la sensibilidad y hacer que una molestia que durante el día resulta tolerable sea más evidente por la noche.

Mayo Clinic recomienda evitar dormir sobre el lado afectado cuando existe dolor de cadera y limitar las actividades que impliquen presión directa sobre la zona.

El problema no siempre aparece después de una lesión evidente. Los movimientos repetitivos también pueden irritar las bursas. Según Mayo Clinic, la bursitis puede relacionarse con actividades que ejercen presión repetida sobre estas estructuras. La edad, algunos deportes y determinadas enfermedades también pueden aumentar el riesgo.

Por ello, una persona puede comenzar a sentir molestias después de aumentar de manera considerable sus caminatas, incorporar ejercicio, correr con mayor frecuencia o realizar actividades que impliquen un esfuerzo repetido de la cadera.

¿Qué causa la trocanteritis? Estos factores pueden aumentar el riesgo

La trocanteritis puede tener diferentes desencadenantes. En algunos casos existe una lesión o golpe directo; en otros, la molestia aparece de manera gradual después de una actividad repetitiva.

Entre los factores relacionados con la bursitis se encuentran:

  • Movimientos repetitivos
  • Presión constante sobre la zona
  • Lesiones o golpes
  • Sobrecarga física
  • Algunas enfermedades articulares
  • Osteoartritis
  • Gota
  • Artritis inflamatorias
  • Determinadas infecciones

Mayo Clinic señala que la bursitis es más frecuente con la edad y que algunas actividades laborales, deportivas o recreativas pueden aumentar el riesgo cuando implican movimientos repetitivos o presión sobre las bursas. El sobrepeso también puede incrementar el riesgo de bursitis de cadera y rodilla.

Además, el dolor lateral de cadera no necesariamente tiene una sola causa. Puede existir participación de tendones, músculos y otros tejidos blandos. Por eso, identificar el origen exacto de la molestia es importante para elegir el tratamiento adecuado.

¿Cómo se diagnostica y cuál es el tratamiento para la trocanteritis?

El diagnóstico comienza con una valoración médica. El profesional puede preguntar cuándo comenzó el dolor, qué actividades lo empeoran, si hubo una caída o golpe y qué movimientos provocan las molestias.

También puede realizar una exploración física para localizar el punto de dolor y valorar el movimiento de la cadera. Cuando es necesario descartar otras enfermedades o conocer el estado de los tejidos, pueden utilizarse estudios de imagen.

Mayo Clinic explica que las radiografías pueden ayudar a descartar otras causas del dolor, mientras que una ecografía o una resonancia magnética pueden aportar información sobre las estructuras afectadas.

El tratamiento depende de la causa y de la intensidad de los síntomas. Entre las medidas que puede recomendar un profesional se encuentran el descanso relativo, la reducción temporal de las actividades que provocan dolor, la aplicación de hielo y medicamentos para aliviar las molestias.

La fisioterapia también puede formar parte del tratamiento. Los ejercicios adecuados pueden ayudar a fortalecer los músculos de la zona y mejorar la función de la cadera. En determinados casos, un médico puede valorar una inyección de corticosteroides para disminuir el dolor y la inflamación.

La cirugía no suele ser necesaria y se reserva para situaciones específicas en las que otras alternativas no han dado resultado.

¿Cuándo acudir al médico por dolor de cadera?

No todo dolor de cadera corresponde a trocanteritis. Si la molestia persiste, interfiere con las actividades diarias o dificulta el movimiento, es importante buscar valoración médica.

Mayo Clinic recomienda consultar a un profesional ante dolor articular que afecta las actividades cotidianas, problemas para mover la articulación, hinchazón importante, enrojecimiento, moretones, erupción o fiebre.

Después de una lesión, la atención debe ser más inmediata si existe dolor intenso, incapacidad para mover la pierna o la cadera, imposibilidad para soportar peso, deformidad, hinchazón repentina, fiebre o escalofríos.

La trocanteritis puede explicar parte de los casos de dolor lateral de cadera, pero identificar la causa exacta es fundamental. Un diagnóstico adecuado permite diferenciar una bursitis de otras alteraciones de músculos, tendones, articulaciones o incluso problemas cuyo origen se encuentra fuera de la cadera.

En lugar de asumir que cualquier molestia lateral corresponde a trocanteritis, es importante observar su duración, intensidad y relación con el movimiento. Una valoración médica permite determinar qué estructura está involucrada y establecer el tratamiento adecuado para cada caso.