A pesar de que Canadá se impuso sobre la selección chilena, por 1-0, en su primer partido después de disputar el Mundial, el técnico Jesse Marsch realizó una autocrítica tras el encuentro.
El entrenador de 52 años destacó la actitud de la Roja, a pesar de quedarse con dos futbolistas menos por las expulsiones de Lucas Cepeda y Gabriel Suazo. “Chile lo puso difícil”, aseguró Marsch.
“No creo que nuestra segunda mitad haya sido muy buena. Chile se mantuvo agresivo, incluso con dos hombres menos. Y la forma de aprovechar la superioridad numérica era ser más precisos con el balón y con las ideas y acciones cerca de la portería. Estuvimos demasiado descontrolados, no tuvimos suficientes tiros a puerta, ni suficientes acciones finales con buenas conexiones”, añadió Marsch.
De todas maneras, el técnico de Canadá valoró el triunfo: “Pero es una buena victoria. Seguiremos adelante y nos prepararemos para los dos próximos partidos de este periodo”, sentenció.
El plantel saca cuentas alegres
El delantero Cyle Larin también destacó el resultado: “Cada partido que jugamos es una batalla que debemos ganar”, dijo señaló tras la victoria. “No vienes aquí solo para jugar y empatar o conseguir un buen resultado”, continuó.
En tanto, el volante Mathieu Choinière valoró volver a jugar con su público tras la Copa del Mundo. Precisamente el BMO Field fue el escenario de su debut en el certamen planetario. “Después del Mundial, queríamos volver a Toronto para agradecer a nuestros aficionados. Creo que la mejor manera de hacerlo es con una victoria”, indicó.
Finalmente, el mediocampista le bajó el perfil a las expulsiones de la Roja y a la vehemencia de los futbolistas chilenos: “Ese es el tipo de partidos que queremos jugar”, aseguró. “Es fútbol de hombres. Nos gusta así”, cerró.





