La difusión de información sin verificar en redes sociales derivó en el aseguramiento de "Camila", una perrita con problemas hepáticos que recibía atención médica especializada, lo que generó un caso de acoso domiciliario y afectaciones a la seguridad del propietario, quien evalúa emprender acciones legales.

El conflicto inició la semana pasada, cuando una página digital publicó una denuncia por presunto maltrato y abandono animal. No obstante, el cuidador demostró con expedientes médicos y recetas que el deterioro físico del ejemplar respondía estrictamente a su condición de salud.

"Les enseñé todo lo del veterinario, hasta les di las medicinas", señaló el afectado sobre la intervención del personal de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) y de la Brigada de Vigilancia Animal.

Pese a presentar las pruebas durante el operativo del pasado jueves, en la colonia Simón Bolívar, el canino fue retirado del domicilio. Hasta el momento, las autoridades no han brindado reportes oficiales sobre su paradero.

No, nada, nada, ya pregunté, fui a intentar investigar y no me dieron información. Hasta ahorita no sé dónde quedó".

La viralización del caso desató una campaña de desinformación que trascendió el entorno digital. El propietario denunció que personas ajenas se han presentado en su vivienda para hostigarlo.

Han venido a la casa varias personas como a molestar o a preguntar por la perrita y cosas así que pues no".

Asimismo, lamentó que la difusión irresponsable afecte su tranquilidad y la memoria familiar: “la señora que era la dueña del perro era mi mamá, quien falleció, cosas así que ya dices, ya es absurdo".

Ante este panorama, la representación legal del afectado analiza proceder contra la plataforma digital por la filtración de datos sensibles y la falta de rectificación, mientras que diversas instancias informativas continúan exigiendo a la Brigada de Vigilancia Animal claridad sobre el estado de salud de "Camila" y su devolución al núcleo familiar.