Viene el lunes cibernético, día de grandes descuentos que alcanzan a destilados y fermentados nacionales. Por lo mismo, invito al lector a inaugurar su libreta de tragos y construir una lista de sus proyectos etílicos para las fiestas de fin de año (luego agrega sus comentarios). Esta es época de regalos, reuniones, celebraciones y recuerdos. Y el alcohol, desde tiempos inmemoriales, ha ayudado a los grupos humanos a encontrarse. No es el protagonista, sino un WD-40 de las relaciones sociales, que ayuda a detener el frenesí de nuestras mentes y a estar presentes. Todo esto me ronda desde que vi la magnífica película “Otra ronda” del director Thomas Vinterberg, en MUBI.

Pero vamos al (destilado de) grano. La destilería Longitud 71 destaca por sus gines Elemental y Elemental 45, ampliamente premiados. Su pisco Aus del valle del Huasco se ve prometedor. Pero yo probé algo distinto: su proyecto Elemental Fuego, un gin de 38 grados cargado con sabores naturales de enebro, pimienta negra, canela, cardamomo y cáscara de naranja, rematados con rosa mosqueta y ají cacho de cabra.

El resultado es una maravillosa bomba de sabor y dulzura, que puede combinarse casi con cualquier cosa, pero también tomarse sola. Una opción es usarlo en reemplazo del soju (¡Gunbae!) en un asado coreano (ojalá con el kimchi de Moms Kimchi). También puede sustituir al famoso y cañoso fireball (dato: estando ambos en oferta, el precio por ml de alcohol puro es igual, pero en calidad no hay parangón). Let it burn.

Por Methe Ostos.