Al comparecer ante el Pleno del Senado, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, afirmó que en el último año se ha consolidado el crecimiento económico, el aumento de la inversión extranjera, y se han garantizado recursos para ampliar los programas sociales.
“Tan sólo entre enero y julio de 2026, la inversión pública reportada por el INEGI creció 10% anual y la inversión privada repuntó, mientras que el dato de inversión global mostró un crecimiento de 6.6% anual en julio, ligando ya cuatro meses consecutivos de alza para este indicador.
“En el sector externo, la economía mexicana también ha mostrado fundamentales robustos. La inversión extranjera directa alcanzó un nivel récord de cerca de 35 mil millones de dólares, siendo un reflejo de la confianza”, puntualizó.
Dicha estabilidad macroeconómica, indicó el secretario de Hacienda, da sustento para que se continúe con los programas sociales en beneficio los sectores más vulnerables de la población.
“Hoy, cerca de 43 millones de personas son beneficiarias de al menos alguno de los programas sociales, esto equivale al 41% de los hogares en el país.
“El siguiente paso es continuar fortaleciendo la capacidad de nuestra economía para generar más empleos, más inversión y mayor crecimiento de manera sostenida”, dijo Edgar Amador.
De la misma forma, apuntó el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), se han obtenido resultados satisfactorios en el combate a la inflación, al cuidado del bolsillo de las familias mexicanas, sin aumento a los impuestos.
En materia de deuda pública, Edgar Amador Zamora indicó que la deuda pública del gobierno federal se mantiene fundamentalmente en moneda nacional para evitar exabruptos por el tipo de cambio.
“En cuanto al financiamiento, se seguirá privilegiando el endeudamiento en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo, para reducir la exposición a movimientos en las tasas de interés y del tipo de cambio.
“El 79% de la deuda estará denominada en moneda nacional y mayormente a tasa fija y de largo plazo. La deuda pública se ubicaría en 55% del PIB, un nivel sostenible en el mediano plazo y por debajo del nivel observado en otras economías emergentes de Latinoamérica y también para el promedio de los países desarrollados”, puntualizó.
Expuso que uno de los principales objetivos de la presente administración es recuperar el poder adquisitivo de las familias mexicanas y el salario mínimo acumula ya un incremento real superior al 150 por ciento desde 2018.
“El aumentar los ingresos no sería suficiente si al mismo tiempo se pierde capacidad de compra por el aumento de precios, por eso, desde la Secretaría de Hacienda hemos acompañado el ingreso de las familias con medidas con medidas para el descenso de la inflación”, señaló Amador Zamora.
Asimismo, el titular de Hacienda destacó los acuerdos para desacelerar la inflación y la estabilización de precios de la gasolina y el diésel, lo que “permite que la inflación sea de 3.4 por ciento y no de 4 por ciento”.
“Esto ha sido posible, en buena parte, gracias al Paquete Contra la Inflación y la Carestía, el acuerdo con el sector gasolinero y los estímulos fiscales al IEPS de combustibles que han contribuido a proteger el poder adquisitivo de las familias.
“Sin el mecanismo de estímulos al IEPS, que ha evitado un incremento en el precio de las gasolinas, estimamos que la última lectura de la inflación se habría ubicado por encima de 4%, en lugar de 3.4%”, destacó.
Amador Zamora indicó que la política del gobierno federal sigue avanzando en una estrategia que busca fortalecer el crecimiento, impulsar la inversión y preservar la estabilidad macroeconómica.
“Para ello, estamos impulsando una nueva etapa de inversión en infraestructura, energía, agua, salud; reduciendo costos logísticos; incrementando el acceso a financiamiento mediante la banca de desarrollo.
“Simplificando y digitalizando trámites, y creando mejores condiciones para que la inversión privada se traduzca en mayor capacidad productiva”, señaló Edgar Amador.




