La gota que derramó el vaso fue el ataque a la casa de Elvis Guerra, la artesana muxe que confeccionó el vestido que usó la presidenta Claudia Sheinbaum la noche del Grito del 15 de septiembre. La agresión a la vivienda ubicada en un callejón de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, visibilizó la violencia que sufren cotidianamente los habitantes del municipio y retrató de un golpe la impunidad con la que operan los grupos criminales en la región del Istmo de Tehuantepec, mezclados con autoridades municipales y protegidos por el grupo político que gobierna el Estado desde 2022.

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