La primera presentación de la banda BTS en nuestro país no sólo destacó por ser un show espectacular, sino también por la buena conducta de las más de 75 mil personas que asistieron al Estadio Nacional el pasado miércoles 14 de octubre.
Hecho que fue resaltado por la policía y que sirvió para lanzar un duro mensaje contra las barras bravas del fútbol chileno. “Quiero destacar un comportamiento ejemplar. Las Armys se han organizado, han colaborado y han asistido a reuniones de coordinación”, expresó el general director de Carabineros, Marcelo Araya.
Luego agregó que las fanáticas “no han ido a los hoteles ni han ido a entorpecer con el afán ver a sus ídolos. Han sido súper respetuosas y eso ha sido destacado por el propio grupo musical”.
Fue entonces, cuando la autoridad hizo la comparación con algunos encuentros de la Liga de Primera. “Acá la noticia del recital es solo musical, no policial. Es un tremendo ejemplo que muchos otros eventos, sobre todo deportivos. Deberían tener el mismo comportamiento y disfrutar tranquilamente de un espectáculo, sin alterar la normalidad de los pasajeros de los hoteles o del público en general”, enfatizó el general Araya.
El mismo que espera que los conciertos que se desarrollarán este viernes 16 y sábado 17 sean igual de tranquilos que el primero y la noticia siga siendo el show de los máximos representantes del K-Pop y no sucesos que lamentar.

Varios castigos en los últimos días
Lamentablemente, el fútbol en las últimas semanas ha hecho noticias por los incidentes provocados por sus seguidores más extremos. Un claro ejemplo de ello es la interrupción del partido que jugaban Everton y Universidad de Chile por la Copa Chile en Viña del Mar.
Allí la barra de los azules usó un bote para ingresar pirotecnia al estadio Sausalito y pasado el minuto 80 comenzó a lanzarla al campo de juego y a la tribuna donde se encontraban niños y adultos.
Por lo mismo, el Tribunal de Disciplina de la ANFP castigó a las 2866 personas que se encontraban en el sector asignado a la visita con cuatro partidos sin poder ingresar a los estadios del país.
Fallo que se fundamentó porque “los hechos antes descritos revisten especial gravedad, atendido que la utilización y lanzamiento de elementos pirotécnicos en un recinto deportivo constituye una conducta que, además de alterar el normal desarrollo del espectáculo, siempre pone en riesgo la integridad física de jugadores, cuerpos técnicos, árbitros, funcionarios, personal de seguridad y demás asistentes al recinto”.





