En Chile, Ricardo Gareca será recordado eternamente como el técnico que contribuyó decisivamente a uno de los peores papelones de la Roja en las Eliminatorias. En el fallido intento por llegar al Mundial que se disputó en Estados Unidos, México y Canadá, el Tigre fue uno de los grandes responsables de que el combinado nacional terminara el proceso como el peor de Sudamérica, justo cuando el sistema de clasificación parecía más favorable. Seis escuadras aseguraban su cupo directamente y otra disputaría el repechaje.
El momento fue duro, también, para el exdelantero, quien vio como se esfumaba el prestigio que había adquirido después de llegar a Rusia 2018 con Perú. Sin embargo, ni siquiera esa amarga experiencia puede compararse con otro recuerdo en la vida del entrenador argentino.
El complejo recuerdo con Pablo Escobar que desclasifica Ricardo Gareca
A fines los 80, Gareca era la gran figura ofensiva del América de Cali, que llegó tres veces a disputar la final de la Copa Libertadores de América, sin poder alcanzarla. Perdió sucesivamente ante Argentinos Juniors, River Plate y Peñarol. El relevo lo tomó Atlético Nacional, de Medellín, que tuvo el honor en 1989, tras vencer a Olimpia, de Paraguay.
Entre ambas escuadras cafetaleras, la rivalidad tenía un elemento adicional considerable. Mientras los Diablos Rojos eran sostenidos por el Cartel de Cali, representado por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, los verdolagas contaban con el respaldo del Cartel de Medellín. Su líder, Pablo Escobar Gaviria, era, entonces, el narcotraficante más poderoso del mundo. Curiosamente, el Patrón era hincha de Independiente de Medellín, pero en las competencias internacionales no dudaba en respaldar al archirrival.

El Tigre llegó a ser considerado como blanco de un posible atentado de lo que se enteró mucho tiempo después. “Yo no sabía nada. Recién me entero de esto una vez que sale la serie. Es que era una época en la cual nosotros no veíamos nada, estaba muy tapado todo”, reconoció en una entrevista con el diario Olé, de Argentina.
El exdelantero sostiene que jamás vivió un contratiempo relacionado con la potencial amenaza. “Nunca en mi etapa de jugador pasó algo. Nadie me amenazó ni me hizo pasar un momento difícil en Colombia”, precisó.
La confesión de Popeye
En 2018, John Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, el principal sicario de Escobar, reveló que Gareca había estado en la mira del Cartel de Medellín. “Ricardo Gareca siempre estuvo en la mira de Pablo Escobar. Sin embargo, no llegaron a él”, explicó.
Velásquez especificó por qué la operación no llegó a concretarse. “El amor por el fútbol del Patrón salvó a Ricardo Gareca, pues a él y a los otros jugadores de América de Cali se les contempló colocarles un carro bomba, ya que el Cártel de Cali le colocó un carro bomba a la familia de Pablo”, añadió en la misma intervención.





