México importa cerca del 40% de su consumo de diésel de un solo mercado, Estados Unidos. Aunque EE UU es el mayor refinador del mundo, la caída de producción a nivel global y los elevados precios del crudo han impulsado el alza de las cotizaciones del diésel. Para contener los precios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó la semana pasada la amenaza de vetar las exportaciones estadounidenses de diésel y este viernes el G7, el grupo de las siete mayores economías del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), acordó liberar 100 millones de barriles de las reservas estratégicas de petróleo y diésel en los próximos cuatro meses para tratar de reducir la presión sobre los combustibles. Tras esta decisión, Trump declaró que ya no va a imponer la prohibición de exportaciones.

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