El embajador de Estados Unidos en China, David Perdue, ha indicado este domingo que el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, ha planteado al presidente chino, Xi Jinping, la posibilidad de vender a Beijing “algunas” armas “en algún punto”, en medio de las negociaciones mantenidas entre ambas potencias acerca de sus respectivos aranceles y la retención por parte del mandatario estadounidense de una milmillonaria venta de armas a Taiwán, sobre la que China reivindica su soberanía.

“El presidente Trump sigue diciendo: ‘Oye, vendemos armas a otras personas en todo el mundo’; de hecho, en un momento dado le preguntó al presidente Xi si le interesaría comprar algunas”, ha declarado el diplomático estadounidense en una entrevista con la cadena Fox News.

Sus palabras, que han llegado el mismo día en que Estados Unidos y China han acordado poner en marcha un marco de diálogo comercial orientado a estudiar restricciones arancelarias recíprocas sobre determinadas mercancías por un valor aproximado de 30.000 millones de dólares por cada parte, según los términos de referencia de la nueva Junta de Comercio bilateral.

Además, se produce cuando Donald Trump continúa reteniendo una venta de armas a Taiwán por valor de 14.000 millones de dólares, a pesar de que el Ejecutivo estadounidense está obligado por ley desde 1979 a enviar armas para uso defensivo a la isla. En este sentido, el inquilino de la Casa Blanca declaró en una entrevista con Fox News grabada en mayo, durante su visita a Pekín, que estaba reteniendo las ventas de armas a Taiwán porque constituían una “muy buena baza negociadora” con a China.

Es el caso del último paquete de armamento, preparado por funcionarios del Departamento de Estado y aprobado por líderes del Congreso a principios de este año, que desde entonces ha permanecido estancado en el departamento, según ha informado el diario ‘The New York Times’.

Preguntado por si se resolverían los retrasos en la entrega de armamento, el embajador Perdue ha defendido que “Trump ya aprobó anteriormente una venta por valor de 11.000 millones”. “Hay conversaciones en curso sobre otras ventas; él y el presidente Xi hablan de ello cada vez que se reúnen”, ha agregado.

Sin embargo, un funcionario del Departamento de Estado ha declarado a Europa Press que “no existe ninguna oferta ni plan para vender armas” a China, subrayando que “la legislación estadounidense prohíbe la venta de armas” a Beijing.

Varios senadores de los partidos Republicano y Demócrata enviaron en mayo una carta a Trump instándole a seguir adelante con las ventas de armas a Taiwán. Incluso este miércoles, horas antes de que Xi Jinping llegara a Washington, cuatro senadores republicanos --entre ellos el veterano senador Mitch McConnell, de Kentucky-- enviaron una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario de Defensa, Pete Hegseth, solicitando lo mismo.