El pasado domingo se hizo pública la noticia de que Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, ha tomado medidas legales contra la policía británica por su detención en febrero y los posteriores registros en las dos residencias en las que ha vivido en los últimos años. El exduque de York, despojado de todos sus títulos por su relación con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein, pone en duda la legalidad de las diligencias relacionadas con su arresto, autorizado por el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales, que permitieron que detectives accediesen a sus residencias en busca de pruebas que confirmasen su conducta desleal en el ejercicio de sus funciones públicas como representante especial de comercio del Reino Unido. Unas horas después de conocerse el inicio de su batalla legal, el Palacio de Buckingham, en nombre del rey Carlos III, ha salido a desvincularse del proceso judicial.

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