Es una idea que el gobernador de California, Gavin Newsom, lleva varios meses considerando y que ha cobrado fuerza en su agenda tras la ejecución fallida de Christa Pike en Tennessee la semana pasada. Antes de concluir su segundo y último mandato, Newsom pretende conmutar las penas de muerte de los 563 reclusos que permanecen en el corredor de la muerte de California, de acuerdo con fuentes anónimas citadas por el periódico The New York Times.

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