Enfrentamientos con policías durante la marcha en Guadalajara (Jalisco), el 11 de octubre.

“Antes que gobernador, soy persona. Y en la vida se debe reconocer y corregir”, son las palabras con las que el gobernador de Jalisco, el emecista Pablo Lemus, ha admitido en un mensaje este martes el uso excesivo de la fuerza de la policía en la marcha del domingo contra el agua sucia en Guadalajara. También ha calificado de injustas las detenciones de manifestantes, al tiempo que las siete últimas personas que seguían bajo custodia eran liberadas después de ser trasladadas hace solo unas horas al penal de Puente Grande. “En el operativo de la manifestación del pasado domingo se cometieron graves errores, los mismos que deben ser investigados y sancionados. Lo primero que les quiero comunicar es que todas las personas detenidas el domingo han recuperado su libertad, absolutamente todas”, ha confirmado el mandatario estatal, en una jornada marcada por la convocatoria de cuatro protestas ciudadanas en la ciudad para repudiar el traslado de los detenidos a esa cárcel. “Hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas. A las personas nunca se les debió echar agua ni gas. Ninguna persona debió quedar expuesta a la violencia”, dijo.

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