
Apodado por el protoecologista Jacques Cousteau como el acuario del mundo, el Golfo de California es hábitat de especies endémicas, con una enorme diversidad biológica, y Patrimonio Mundial Natural de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). También, desde finales de la década pasada, es el escenario de una batalla legal entre empresas estadounidenses que, con el apoyo del Gobierno de México, quieren crear un megaproyecto gasífero en el Mar de Cortés, y una serie de organizaciones ambientalistas que buscan impedir que se convierta en un puente estratégico entre el gas natural de Texas y los mercados de Asia. De acuerdo a información en poder de EL PAÍS, uno de los proyectos, Amigo LNG, recibió hace más de un año 36 hectáreas de costa en terreno federal por parte de la Secretaría de Marina, un contrato hasta ahora desconocido. Esta planta de licuefacción de gas natural se enmarca en una serie de controversias en torno a las autorizaciones ambientales por parte de las autoridades mexicanas.







