Una cascada de detenciones y decisiones han llevado en las últimas horas al municipio mexicano de Juchitán de Zaragoza, en Oaxaca, a perder a su alcalde y los poderes de gestión para pasar a ser un territorio bajo control del Gobierno estatal. La carambola política, que empezó con un golpe policial al alcalde Miguel Ángel Altamirano, detenido el jueves por sus presuntos vínculos con el crimen organizado que opera y extorsiona en el Estado, ha recibido este sábado el respaldo del Gobierno federal. Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación en el equipo de Claudia Sheinbaum, ha enviado un mensaje en redes sociales para refrendar la actuación del gobernador Salomón Jara, morenista también, de desaparecer los poderes en el municipio y designar a un periodista para la nueva administración local. Ha reconocido el esfuerzo y coordinación “para contribuir a la gobernabilidad y estabilidad del municipio”.

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