Caminar, subir escaleras o solo permanecer de pie mucho tiempo puede ser difícil para quienes tienen osteoartritis de rodilla. Esta enfermedad puede ser provocada por distintos factores, no obstante, un reciente estudio identificó un hábito frecuente que podría aumentar los riesgos de padecer o incluso empeorar este problema articular.
Se trata de una dieta rica en alimentos ultraprocesados que, según la investigación publicada en la revista científica Radiology, tiene efectos importantes en la función de la articulación y las complicaciones asociadas a su inflamación.
Aunque este tipo de alimentos suelen ser muy populares por ser sabrosos, prácticos y fáciles de adquirir, suelen contener ingredientes como azúcar, grasa, sal y altas cantidades de carbohidratos que pueden afectar la salud desde distintas aristas.
Esto es lo que dice el estudio.

La relación entre la alimentación y la osteoartritis de rodilla
En el estudio, los investigadores concluyeron que los participantes que consumían más alimentos ultraprocesados solían acumular una mayor cantidad de grasa en los músculos del muslo.
Para ello, analizaron los datos de 615 participantes (275 hombres y 340 mujeres) pertenecientes a la Iniciativa de Osteoartritis, un programa de investigación estadounidense. Ninguno de ellos presentaba signos de osteoartritis en las imágenes de diagnóstico inicial.
La edad promedio era de 60 años y el índice de masa corporal (IMC) de 27. Es decir, los participantes tenían un perfil típico de sobrepeso.
Entonces, tras haber analizado los datos sobre su alimentación, los científicos aseguran haber encontrado una “clara relación” entre el consumo de alimentos ultraprocesados y la grasa acumulada en los músculos del muslo.

Mientras mayor era la ingesta de ultraprocesados, mayor era la cantidad de grasa intramuscular detectada. Lo más interesante es que esto ocurría independiente de cuántas calorías ingería la persona.
Después, le realizaron resonancias magnéticas a los participantes para ver cómo la osteoartritis avanzaba en su rodilla: quienes comían más ultraprocesados, tenían una mayor degeneración grasa del tejido muscular.
Por ello, la conclusión advierte que la calidad de la dieta —más allá de la ingesta calórica o del peso de la persona— puede influir de forma importante en la composición corporal y en enfermedades degenerativas, como la osteoartritis.
La clave para la osteoartritis: controlar la dieta
“En las últimas décadas, en paralelo al aumento de la prevalencia de la obesidad y la osteoartritis de rodilla, el uso de ingredientes naturales en nuestra dieta ha disminuido progresivamente”, aseguró la Dra. Zehra Akkaya, investigadora y autora principal del estudio.
En cambio, se los ha reemplazado por alimentos y bebidas procesados industrialmente, con saborizantes y colorantes artificiales, alterados químicamente.
Según la especialista, el resultado del estudio es un llamado de atención para mejorar la calidad de la nutrición que recibimos.
“Los programas de pérdida de peso deben tener en cuenta la calidad de la dieta, más allá de la restricción calórica y el ejercicio”, aseguró. Y es que cuando una persona tiene sobrepeso u obesidad, pueden comenzar los problemas de rodilla.

Pero además de mejorar el estilo de vida, hacer más actividad física y comer menos calorías, los hallazgos muestran que el tipo de alimentos que una persona consume también importa. La investigación evidencia que reducir los ultraprocesados ayudaría a preservar la calidad muscular y disminuir las consecuencias de la osteoartritis de rodilla.
“Este es el primer estudio que evalúa el impacto de los alimentos ultraprocesados en la composición muscular del muslo mediante resonancia magnética. Al explorar cómo el consumo de alimentos ultraprocesados afecta la composición muscular, este estudio proporciona información valiosa sobre la influencia de la dieta en la salud muscular”.





