
Son las 10.00 de la mañana en Acapulco y Juana, de 52 años, coloca con paciencia trajes de baño, chalecos, sandalias y pareos para ponerlos a la vista. Su negocio, reconstruido después de los daños que causó Otis en 2023, vuelve a abrir este jueves después de tres días de inactividad. El sol ha salido para la palapa de Juana, como para buena parte de Acapulco, con una noticia que devuelve cierta calma: Polo se aleja de las costas del sur sin haber ocasionado daños graves.






