Primero se conocieron los planes del gobierno de comprar terrenos en Batavia, una pequeña ciudad rodeada de granjas y cultivos de maíz y soja que alberga el único centro de detención administrado por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en el estado de Nueva York. Ahora unos documentos públicos lo confirman: el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) destinará unos 17 millones de dólares a la ampliación de dicho centro, que alojará mujeres y será operado por Akima Infrastructure Protection, la empresa que carga sobre sus hombros con críticas por abusos en Guantánamo o la denuncia por la muerte de un migrante cubano en Texas.

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