Tras un domingo surrealista, donde Universidad de Chile y Everton completaron dos partidos en un día por los octavos de final de la Copa Chile, las repercusiones del compromiso no se detienen.
Esto pues los árbitros de ambos encuentros debían evacuar este lunes sus informes, siendo particularmente relevante el de la ida, suspendido al minuto 83 en el Sausalito.
Piero Maza partió su texto consignando el lanzamiento de " una cantidad indeterminada de fuegos artificiales" por parte de la hinchada de Everton al ingreso al campo de juego.
Sin embargo, se explayó más en torno a lo ocurrido en el minuto 82, donde junto con el lanzamiento de pirotecnia y el encendido de bengalas, identificó con claridad que “desde la galería donde se ubica el público de Universidad de Chile, se lanza una bengala que cae en el campo de juego, a escasos centímetros del jugador Maximiliano Guerrero y del árbitro asistente Alán Sandoval”.
“Posteriormente, se encienden innumerables bengalas en el sector de la hinchada visitante y, a su vez, caen al menos seis bengalas más en el campo de juego, además de otros artificios que son lanzados al aire”, resaltó Maza, justificando su decisión de interrumpir el juego para el posterior desarrollo de un Comité de Crisis que determinó suspender el compromiso.
Todos estos antecedentes serán analizados por el Tribunal de Disciplina de la ANFP para eventuales castigos contra Universidad de Chile en Copa Chile.
En cuanto al informe referil del segundo encuentro, dirigido por Nicolás Millas, apenas se explica la amonestación al DT de la U, Fernando Gago, planteando que se produjo por “desaprobar con palabras y acciones una decisión arbitral” al minuto 63, aún cuando el argentino dijo en la conferencia post partido no entender la sanción.





