“Jóvenes, a ustedes les digo, formen una familia, asuman responsabilidades, hagan realidad sus sueños”. Con este llamado, el cardenal Fernando Chomali se dirigió a las nuevas generaciones durante el Te Deum Ecuménico de este 18 de septiembre, marcado por ser la primera ceremonia de este tipo para el Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
Durante su homilía en la Catedral Metropolitana, el arzobispo de Santiago abordó algunos de los principales desafíos que enfrenta el país, entre ellos la soledad, la pobreza, la baja natalidad y las dificultades que existen para compatibilizar la vida familiar y laboral.

En ese contexto, planteó que Chile debe generar condiciones que permitan a las personas formar una familia sin tener que optar entre los hijos y el trabajo.
“El dilema familia o trabajo no debiese existir. El dilema hijos o trabajo no debiese existir. Vamos como país por familia, hijos y trabajo”, sostuvo Chomali, apuntando a la necesidad de un esfuerzo conjunto entre el Estado y el sector empresarial para avanzar en esa dirección.
El potente llamado de los jóvenes
El cardenal también puso especial énfasis en la situación de los jóvenes, advirtiendo sobre los efectos de la desesperanza y la soledad. Citó cifras según las cuales uno de cada cinco jóvenes declara experimentar soledad y un 41% se autopercibe como “bueno para nada”. Frente a ese escenario, los llamó a confiar en sus capacidades y en el futuro.
“Que la desesperanza no sea el motor de sus vidas, sino la confianza en ustedes mismos y en Dios, que nunca los abandonará”, expresó. Además, llamó a colegios y universidades a educar para el servicio y a ayudar a los estudiantes a desarrollar sus capacidades, mientras que a gobernantes y empresarios les pidió generar condiciones para acceder a empleos formales.
Chomali también abordó la corrupción, la delincuencia y el debilitamiento del tejido social, planteando que recuperar las confianzas requiere unidad, responsabilidad y compromiso con el bien común. En ese sentido, cerró su mensaje poniendo el foco en la necesidad de construir un país capaz de sostener la esperanza de sus habitantes y proyectarse hacia el futuro.





