Perikina, una elegante yegua alazana de dos años, se abrió paso a todo galope. Un narrador describió con emoción, durante una transmisión en vivo, cómo había “asumido el liderazgo con ímpetu” frente a los otros siete caballos de la raza Cuarto de Milla que corrían hacia la meta en el hipódromo Los Alamitos, a 37 kilómetros al sur de Los Ángeles, California. Quince segundos después, con la adrenalina a tope, llegó el grito final: ¡Perikina ganó! De color café oscuro y pelo negro, el animal había sacado una ventaja notable al resto.






