El decomiso de combustible ilegal de 59 millones de litros, presumido la semana pasada como el más grande de la historia de México, ha pasado esta semana a un lugar sonrojante. La agencia de investigación y su delegado en Guanajuato, Juan Francisco Vera Ayala, han sido cuestionados a medida que crecen las réplicas sobre cuántos de aquellos millones de litros serán finalmente ilegales. Según fuentes cercanas al caso, Vera Ayala es el principal responsable de este aseguramiento en la planta de distribución de hidrocarburos de Grupo Simsa en la comunidad de La Fragua, en el municipio de San José Iturbide. Esta operación se ha desinflado conforme pasaban los días, pasando de manos de la oficina estatal de la Fiscalía a las de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada a medida que crecían las dudas sobre cuál podría ser la cantidad final que, realmente, sea combustible de origen ilegal. Aunque durante las últimas 24 horas se ha publicado en varios medios que Vera Ayala habría dejado su cargo, en la oficina de Guanajuato han confirmado a EL PAÍS que el funcionario sigue en su puesto.

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