Betis sonríe planamente en la Champions League. Después de 21 años, el cuadro más popular de Sevilla regresa al máximo torneo europeo de clubes, el cual solo había disputado una vez en su centenaria historia, ahora en la séptima temporada con Manuel Pellegrini al mando, seis anteriores con clasificaciones a competiciones continentales.
Ya había ganado en el estreno ante Lille, su primer triunfo en Francia por torneos continentales, mientras que el miércoles encendió a su público con una espectacular victoria ante los lusitanos de Porto, dos veces campeones de esta competición en la historia. Encima, ambos resultados positivos se gestaron con remontadas.
“Siempre es importante ganar, pero también la forma ganar, porque hay distintas maneras de hacerlo. Por fortuna tenemos las ideas claras y conseguimos jugar así desde el inicio del partido. Los seis puntos nos dejan cerca de pasar de ronda, que es nuestro gran objetivo, pero hasta que la matemática no lo diga debemos seguir luchando”, resumió el Ingeniero, quien sumió su partido número 69 en la máxima competición de clubes para ingresar al exclusivo top 20.
Ingreso millonario
Al margen de la efervescencia y la algarabía de sus simpatizantes, la institución también se frota las manos en su contabilidad financiera. Porque disputar la Orejona no solo se acredita en el honor deportivo, sino que también permite millonarios ingresos de premios en metálicos, los cuales son distribuidos por la organización del torneo.
Solo por disputar la Fase de Liga, la UEFA dispuso para el Betis y los otros 35 equipos una notable bolsa. En esta edición de la Champions League, la confederación europea ha dispuesto que cada una de las escuadras participantes tendrá una recompensa de 21,7 millones de dólares. Una suma que está dividida en un primer pago de 20,8 millones de la divisa norteamericana y un saldo final que supera los 870 mil de la misma moneda.
No solo eso, ya que las autoridades que rigen la competición también apuestan a fuertes incentivos financieros por objetivos. En ese escenario, el triunfo y el empate también se traducen en millonarios cheques por rendimiento deportivo.
Las dos victorias de los andaluces ya le permitieron anotar en su libro alrededor de 5 millones de dólares, es decir, 2,5 millones de la misma unidad monetaria por cada uno de esos triunfos. Al margen, la organización dispone de 800 mil por cada empate.
Una cantidad de dinero que bien se puede ir incrementando en los seis partidos siguientes que conforman esta zona de la competición. Aunque la tarea se pone cuesta arriba, el miércoles 21 de octubre recibe a Feyenoord de Países Bajos y el 4 de noviembre visita a Borussia Dortmund.
Slovan en Bratislava será la parada siguiente del equipo del DT chileno (24 de noviembre) para luego recibir al Como de Italia (9 de diciembre). Ciclo que termina con Arsenal en Sevilla, el 30 de enero y, siete días más tarde, cierra contra Bayern en Múnich.






