Cuando en 1994 se inauguró el Edificio de la Industria en Las Condes, llegó a ser, con sus 33 pisos, la construcción más alta de Chile. Con el paso del tiempo la construcción -sede de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa)- fue superada en altura por otros edificios, pero siguió siendo un emblema de las reuniones del mundo empresarial productivo chileno de las últimas décadas.
Treinta y dos años después, la Sofofa -el gremio empresarial más poderoso del país- abordó por primera vez una transformación integral de sus oficinas.

“Las oficinas de los años noventa respondían a una lógica donde predominaban los espacios individuales, las divisiones físicas y estructuras más jerarquizadas. Hoy las organizaciones requieren mayor flexibilidad, espacios multipropósito, tecnología, colaboración y posibilidades de encuentro informal. Detrás de la renovación arquitectónica aparece una idea más amplia: convertir la sede de Sofofa en una expresión física del gremio que es actualmente, más abierto, conectado, colaborativo y capaz de reunir a la diversidad del mundo productivo chileno”, resumen desde el gremio empresarial liderado por Rosario Navarro.

Los trabajos de remodelación de estos meses han estado a cargo de Mussa arquitectos -encabezado por su socia fundadora, Lorena Mussa Rendic-, el mismo estudio que ha vestido las principales oficinas de las principales empresas que operan en Chile. Entre ellos están las oficinas del nuevo edificio corporativo que está construyendo Santander en la intersección de las calles Américo Vespucio y Presidente Riesco (Las Condes), las nuevas oficinas de Mercado Libre en la Torre Costanera Center (Providencia) y el nuevo edificio corporativo de la consultora y auditora EY en el barrio El Golf (Las Condes).

Según el gremio de los industriales, uno de los cambios más relevantes apunta a la importancia que adquieren los espacios comunes. “La lógica tradicional de oficinas separadas da paso a ambientes que buscan facilitar encuentros cotidianos, conversaciones informales y una mayor interacción entre los equipos. La idea es que la arquitectura contribuya a disminuir las barreras entre áreas y permita un trabajo más fluido, colaborativo y sinérgico”, destacan.
Otro de los principios del proyecto es la apertura. Esto se expresa especialmente en el tercer piso, donde los espacios luminosos, las áreas abiertas y el uso de transparencias buscan generar una mayor continuidad visual entre los distintos ambientes, complementan en el gremio. En conjunto, la remodelación interviene aproximadamente 1.488 metros cuadrados distribuidos entre los tres primeros pisos considerados en el proyecto: 192 metros cuadrados en el primero, 345 metros cuadrados en el segundo y 951 metros cuadrados en el tercero.
Ubicado en Andrés Bello 2777, el arquitecto del edificio de 52 mil metros cuadrados construidos fue Abraham Senerman, el desarrollador de “Sanhattan”.

La remodelación también buscó que la identidad de la Sofofa esté presente de manera más directa en la materialidad, los colores y la ambientación. La propuesta incorporó madera, vegetación, soluciones acústicas y una paleta que recurre a tonos azules, verdes, tierra y otros colores vinculados al paisaje y a diferentes actividades productivas, lo que representa la diversidad de sectores que conviven dentro del gremio.
“Los tonos y materiales hacen alusión a actividades como el sector forestal, la economía azul, la industria química, los alimentos y otros ámbitos productivos. La idea es que quien recorra las oficinas pueda reconocer, aunque sea de manera indirecta, la amplitud del mundo empresarial que representa el gremio”, sostienen en la Sofofa.

Pero el proyecto incorpora además una dimensión menos habitual en una oficina corporativa: utilizar los propios muros para expresar ideas que identifican el sentido del gremio y algunas de las convicciones del mundo empresarial. Entre ellas están “Sofofa, un puente de encuentro”, “Sofofa: conectados con el mundo, comprometidos con Chile” y “Crecer no es una cifra: es empleo y oportunidades”.







