El culebrón del presunto intento de atentado en una base británica situada al noroeste de Londres continuó este domingo, una semana después del inicio de la rocambolesca historia, con el anuncio de que el Pentágono ha dado la orden de retirar todos sus bombarderos de Fairford, días después del arresto de cinco sospechosos en los alrededores de las instalaciones, que desató la alarma.

Seguir leyendo