Brasil votó este domingo, dejando la elección de su presidente para un balotaje que se concretará el próximo 25 de octubre, después de que en esta primera vuelta Flávio Bolsonaro aventajara por sorpresa a Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca su cuarto mandato.
Sin embargo, los más de 158 millones de electores habilitados también debían decidir quiénes ocuparán las bancas del Poder Legislativo brasileño, de lo que dependerá la gobernabilidad del nuevo mandatario del país a partir de 2027.
Una situación crucial que, en horas de la noche de este domingo, apuntaba a que el conservador Partido Liberal (PL), el mismo del que forma parte el senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, sería el que encabezará el Congreso.
Esto porque con casi la totalidad de las mesas examinadas, la colectividad de extrema derecha sumaba 116 de las 513 bancas que conforman la Cámara de Diputados, cuando estaba escrutado un 99,6% de los votos.
En el Senado, en tanto, donde se renuevan 54 de los 81 asientos, el PL sumó 27 escaños con el 100% de la votación verificado. Entre ellos el de Michelle Bolsonaro, la esposa del expresidente Jair Bolsonaro que fue elegida senadora por el Distrito Federal de Brasil.
A ella se suman, entre otros compañeros de tienda, la diputada Bia Kicis, también electa por el Distrito Federal; el legislador André do Prado, que representará a São Paulo, y Carlos Portinho, quien fue reelegido como senador por Río de Janeiro.
Por su parte, el Partido de los Trabajadores (PT), la colectividad de Lula, contaba con 67 escaños de la Cámara Baja, cuando se había escrutado el 99,6% de las papeletas para diputados; mientras que en el Senado, alcanzó 9 bancas con el 100% escrutado.





