La confirmación de que el Presidente José Antonio Kast participará este martes en la reunión de la reunión del denominado Escudo de las Américas abrió un nuevo flanco de conversación al interior de la comitiva parlamentaria que acompaña al Mandatario en su debut ante Naciones Unidas.
La instancia, impulsada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene como eje la coordinación en materias de seguridad y combate al crimen organizado y el narcotráfico. Sin embargo, su alcance ha sido cuestionado por los términos que ha impuesto Washington hacia el hemisferio occidental.
La participación de Kast había estado en duda durante la primera jornada de la gira, principalmente por un eventual cruce con su intervención ante la Asamblea General de la ONU. Finalmente, el Mandatario confirmó este lunes que concurrirá.
La asistencia, sin embargo, no supone que Chile haya resuelto participar formalmente a la iniciativa. Hasta ahora, el gobierno se ha mantenido en calidad de observador y la discusión sobre una eventual adhesión sigue abierta.
Esa distinción ha permitido hasta ahora a La Moneda sostener que la presencia en la reunión no equivale a comprometer al país con la iniciativa.
Lo propio se le ha transmitido a la delegación parlamentaria para aquietar los reparos: hasta ahora, la información que manejan algunos legisladores es que no estaría previsto que Chile se incorpore como miembro pleno en la cita de este martes.
El Escudo de las Américas si bien no existe jurídicamente y es solo una instancia política conformada por Trump, la inquietud que hay en círculos diplomáticos es por los alcances que pueda tener en un futuro. Aunque adherir ahora no implica ninguna obligación, sí es una señal política potente en un contexto en que el líder norteamericano también ha planteado que busca tener coordinación militar con los países que integren la plataforma.
Como sea, la asistencia generó reparos a los dirigentes opositores presentes en la delegación.
El diputado y timonel PPD, Raúl Soto, fue uno de los más críticos. Consultado al cierre de la primera jornada sobre los reparos que se han planteado a la iniciativa, sostuvo que veía “poca convicción del gobierno” y apuntó a la existencia de presiones desde Washington para que Chile se incorpore.
“Más que un espacio de colaboración, es un espacio de subordinación y de sometimiento que nos puede llevar a ceder autonomía”, afirmó el parlamentario, quien planteó que, ante las dudas que todavía existen sobre los alcances del mecanismo, lo prudente habría sido mantener a Chile fuera y conocer primero sus propuestas.
Soto hizo, eso sí, una distinción respecto del objetivo de reforzar la cooperación internacional contra el crimen organizado. “Sabemos que Chile quiere avanzar en una colaboración en materia de seguridad, sobre todo para enfrentar el crimen organizado y eso es legítimo”, señaló. Su reparo, explicó, apunta a que esa cooperación debe producirse “en un espacio de colaboración en igualdad de condiciones entre Estados” y no bajo una lógica que, a su juicio, tenga un componente político o ideológico.
El diputado también sostuvo que Chile debiera resguardar su autonomía en política exterior y en materia geopolítica, especialmente en un escenario en que el país ha tenido dificultades diplomáticas con Estados Unidos y Argentina.
“Defender los intereses de Chile y de los chilenos sin necesariamente someterse a los intereses que están tratando de imponer otras superpotencias”, planteó.
En una línea similar se manifestó el diputado y líder DC Álvaro Ortiz, quien calificó como poco oportuna la participación del Mandatario en la actividad. A su juicio, se trata de una instancia “netamente política, ideológica”, diferenciándola de la agenda oficial de la visita presidencial a Naciones Unidas.
Los cuestionamientos se producen mientras La Moneda todavía busca delimitar el alcance de la eventual participación chilena. La discusión ha sido seguida por distintas reparticiones del gobierno, principalmanete Defensa y Cancillería.
Kast, en tanto, defendió su decisión de asistir y ha planteado que el encuentro apunta a coordinar a distintos Estados frente al crimen organizado.
“Esto no interviene en la soberanía de los países, sino que apunta a una coordinación transversal de distintos países para enfrentar este nuevo flagelo (...). Por eso vamos a hacer el encuentro, en la línea que calcen las agendas de los distintos presidentes y vamos a hacer todos los comentarios que sean necesarios siempre en la línea del combate al narcotráfico, al crimen organizado y al narcoterrorismo”, defendió.
Quien defendió la participación, e incluso una eventual adhesión al Escudo de las Américas, fue el timonel UDI y diputado Guillermo Ramírez.
“Si todos estos países se juntan, muchos de ellos nuestros vecinos, y Chile se resta, nadie lo entendería. Sería un absurdo total. Es consistente con la promesa del presidente Kast de tratar de combatir el crimen organizado el participar de esta actividad. Si es Chile como observador o como miembro pleno, a mí me da igual”, señaló el parlamentario.
Las aprensiones, sin embargo, volvieron a instalarse con fuerza tras el discurso que Trump pronunció este martes ante la Asamblea General de Naciones Unidas. En una intervención marcada por su política exterior, el mandatario estadounidense defendió la ofensiva contra Irán -donde señaló que podría “aniquilar” a dicha nación si quisiera-, además de referirse a Venezuela y Cuba en duros términos.
Al cierre de esta edición, se espera el discurso del Mandatario ante la Asamblea General sea a las 14.00 horas (hora de Chile).
En paralelo, Kast ya concretó una reunión bilateral con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, con quien abordó distintas materias de la relación entre ambos países.
La conversación estuvo centrada en nuevas oportunidades de inversión y en la importancia de seguir profundizando la presencia de capitales canadienses en Chile, además de la candidatura chilena para ser sede del Tratado de Alta Mar.





