Un fin de semana movido tendrá Gonzalo Yáñez, nacido en Uruguay, pero prácticamente criado en Chile. Este sábado 3 de octubre será el telonero de Álex Ubago en el Santander Arena, mientras que a la jornada siguiente será parte del Festival de la Memoria en el Parque Estadio Nacional.
El hombre, que formó parte del círculo creativo de Jorge González cuando este tenía su carrera solista hace algunos años, viene de una previa con harto movimiento. Primero, en 2025 lanzó su disco “La Energía”, donde esa influencia marplatense se actualiza con el ingrediente del rock-pop chileno, algo que Yáñez ya ha naturalizado. Hito que también sirvió para celebrar más de dos décadas de carrera.
En marzo de este año también sirvió de plato de entrada, pero en clave anglo, para Bryan Adams. Por si fuera poco, en mayo estuvo internado por una falla multiorgánica que lo mantuvo entre la vida y la muerte producto de una bacteria.
En un repaso completo de su actualidad y sus planes a corto y largo plazo, el guitarrista y compositor atendió a La Cuarta.

-¿Cómo tomái este rol de ser telonero de Álex Ubago?
-La verdad que fue una de esas invitaciones inesperadas. Conozco de Ubago los éxitos radiales, pero no lo he escuchado más allá de eso. Siempre me pareció que son canciones que están muy bien. Y lo que sí me pasó cuando me invitaron es que encontré que había puntos en común. De alguna manera tenía sentido que yo estuviera ahí. A mí me pasa que últimamente las cosas que no me hacen sentido artísticamente me da cosa hacerlas, ¿viste? Como que si no veo que tenga algún tipo de relacionamiento una cosa con la otra, no lo hago, ¿cachai?
-¿Y cómo es que Gonzalo Yáñez conecta con Álex Ubago? Gonzalo Yáñez es pop rock igual, pero un poco más alternativo. Álex Ubago es más romántico, más Radio Pudahuel o Radio Romántica.
-Sí, bueno, a mí Radio Pudahuel también me quiere y me invita. Yo creo que soy un artista que tiene muchas caras y eso hace que quizás no sea tan definido. En general hoy los artistas son indie, rock, urbano o lo que sea. Yo, en ese sentido, soy un artista pop básicamente, que juega con muchos elementos, ya sea con el rock, con la balada, con el bolero, con una cosa más popera. Mi último disco no tiene un estilo tan definido. Soy simplemente un cantautor y eso hace que pueda tener muchas caras y muchas formas de cuajar en distintos ámbitos.
A priori, claro, lo mío es más pop rock y lo de Ubago es más balada internacional, por así decirlo. Pero yo tengo canciones como “Volvemos a caer”, “Lentamente”, “Lo mejor para los dos”, entonces desde ese lugar puedo hacer un repertorio que se alinee un poco con el contexto.
-Usted dijo que hay varias caretas musicales, como ese disco de 2012. Y ahora con su último disco, La Energía, fue un golpe distinto, un poco más bailable. Se nota en la portada, un buen disco de pop rock. De hecho, hablé con mi editor y me dijo: “Es mi disco favorito desde Careta”. ¿Qué le parecen esas palabras de mi editor?
-Decile a tu editor que yo también estoy de acuerdo con él. A mí Careta también se me hace un disco... Puta, mirando hacia atrás, en ese momento yo estaba pasando un momento medio complejo. Había terminado una relación, estaba muy nocturno. En esa época estaba tocando con Jorge González. Mucha noche, mucha amistad, mucha historia, muchos enredos. Ahí salió ese disco, que fue como una especie de salvación.
Ahora, La Energía, que es este último disco, tiene otra sonoridad totalmente distinta. Tiene un poco la sonoridad de cuando era niño. Nací en el 83 y estaba el new wave, el pop ochentero, romántico, toda esa música. Esa música en ese momento, como era niño, no la advertí tanto. Empecé a cachar bandas en los 90, entonces los 80 un poco los pasé de largo. Ahora estoy volviendo a esa música que me suena muy familiar, como bandas como Talk Talk, A-ha o Tears for Fears, ese tipo de cosas.
De hecho, La Energía se iba a llamar 1983 en un momento. Finalmente se llamó La Energía por otros motivos, porque tiene que ver con esa energía que de alguna manera se va encauzando, con esas puertas que se abren sin que uno las toque.
-¿Cuál es tu tema favorito de La Energía?
-Me gusta mucho “Muñeco Vudú” y “El amor de tu vida”. Esas dos son mis favoritas. Pero me gustan todas.
¿Le hicieron muñeco vudú?
-Hablando de “Muñeco Vudú”, maestro, estuvo malito de salud. ¿Le hicieron muñeco vudú? ¿Cómo estamos y cómo ha evolucionado?
-¿Me hicieron muñeco vudú, será? Estoy muy bien. Lo que me pasó no se sabe qué fue. Fue una bacteria que se me metió quién sabe cómo. Llegué a la urgencia, no sabían qué era, me empezaron a fallar órganos. Me pude haber muerto, me dijo el doctor. Me puse a llorar, le di un abrazo. Estuve como cuatro días internado y no pudieron darse cuenta ni cachar qué es lo que tenía. Como no hay diagnóstico, tampoco hay nada que uno pueda hacer al respecto. No fue por comer mal, ni por no dormir, ni por tomar. No fue por ninguna cosa en particular. De hecho, estoy en un momento de mi vida bastante tranquilo y sano, entonces fue como de la nada.
-Brígido. Como diría Leo Rey, efectivamente parece que hubo un muñeco vudú.
-Sí, igual complicado. Pareciera como que sí, mal de ojo o alguna cosa de esas podría ser. El mundo está tan heavy. Yo pienso muy bien de la gente en general, soy muy confiado, pero capaz que haya alguien ahí que me quiere ver sufrir.
-Aunque suene cliché, ¿cómo se vive? Yo, toco madera, nunca viví una experiencia parecida. ¿Cambia la vida?
-¿Sabes qué creo yo? Que el ser humano no aprende. Es de los pocos seres vivos que no aprende de sus experiencias. ¿Te acordás cuando era la pandemia? Decíamos: “Después de la pandemia vamos a estar más unidos”.
-Somos peores…
-Y a mí lo que me pasó es eso. Una vez que ya te sentís bien... Viste que uno se acuerda de la salud cuando la padece, cuando falta. Uno no piensa en la salud cuando se siente bien. Decís: “Filo, como lo que sea, me tomo 40 piscolas”. Uno no piensa en esos términos. Creo que no me cambió nada realmente. Lo que sí me cambió, pero que no tiene que ver con una cosa de “vi la luz”, es que me di cuenta aún más de que la vida es muy frágil. Es verdad, un día estamos y otro día no estamos.
-Otra pregunta importante, al hueso: ¿Peñarol, Nacional o Danubio?
-Yo soy anti equipo grande, ¿sabés? Soy hincha de Wanderers, ese es mi equipo de la vida, soy hincha de corazón. Es como la película El secreto de sus ojos. La pasión no se puede cambiar. Hay una escena famosa que dice que uno puede cambiar de país, puede cambiar de nombre, puede cambiar de novia, puede cambiar de amigos, pero no puede cambiar de pasión. Wanderers es mi pasión y nunca la he podido cambiar. De hecho, vivo en Chile hace miles de años y no me he podido hacer hincha de ningún equipo como soy hincha de Wanderers allá.
-¿Cómo ve la actualidad del equipo?
-Bien, estamos bien. El año pasado hicimos una campaña tan horrible que este año empezamos peligrando el descenso, de hecho en zona de descenso. Y ahora estamos en un campañón este año con el Chiche Corujo de técnico. Empezamos a ganar, a ganar, a ganar. Ahora este fin de semana tenemos un partido con Cerro, que está en la misma situación que nosotros. Casi que es un partido bisagra.
-Pero Wanderers igual es un equipo clásico de la liga uruguaya. Danubio y Defensor Sporting son como de ese nicho.
-De hecho, esos tres que nombraste, Wanderers, Danubio y Defensor, son los tres semilleros más grandes de la historia del fútbol uruguayo. En Wanderers salió Francescoli, Obdulio Varela. De los de ahora de Uruguay, por ejemplo, salió un cabro que se llama Maxi Araújo. Es un semillero de jugadores históricos.
Muda
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-Cambiando de tema, va a estar en el Muda. Cuénteme, porque es importante este tipo de instancias también, teniendo el trasfondo.
-Para mí me genera una emoción muy grande poder estar en el Muda, que me hayan invitado. Sobre todo, primero, porque es una instancia ligada a la historia más triste de Chile y yo me siento muy chileno. Que me inviten me hace sentir realmente como un chileno más, que es lo que siempre... A veces por mi acento, por distintas cosas, no me termino de sentir del todo local. No por mí, yo me siento local, pero de repente a los demás les cuesta verme como un chileno más. Esta invitación me hace sentir así.
Eso por un lado, lo primero y principal. Segundo, me parece fundamental: ¿cómo avanzar como sociedad si no reparamos las cosas más horribles que hemos hecho? Recordar que hay familias que perdieron hijos, perdieron papás, perdieron tíos, me parece clave. Sobre todo en este momento, donde la democracia está bastante en juego por un montón de cosas. Creo que tenemos un gobierno que es bastante autoritario, por no decir muy autoritario. Y eso es una tendencia mundial, no solamente pasa en Chile. Es súper importante hacer una cosa como esta, un acto como este, donde la sensibilidad, la democracia y la aspiración de un lugar donde nos conectemos realmente con las cosas importantes estén presentes.
No todo es la guita, no todo son las inversiones, no todo son los números. Hay un alma también que cuidar. Por otra parte, en Uruguay también hubo dictadura, como en muchos países. La dictadura también fue una dictadura muy fuerte. Tal es así que mi abuelo, Rubén Yáñez, un director de teatro fundador del Teatro El Galpón, que es un teatro muy importante de Uruguay, el teatro del pueblo, fue exiliado a México. Me perdí de mi abuelo. No lo conocí, porque cuando él vuelve de México yo me vengo a Chile. Lo conocí, pero no lo pude disfrutar. Esa es una historia triste para mí, pero al lado de otras historias es juego de niños.
Primavera Amor
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El horizonte cercano de Yáñez es siendo parte del Festival Itinerante Primavera Amor. La gira, que reúne también a De Saloon, Saiko, Glup!, Anttonias y Claudio Valenzuela, la voz de Lucybell, recorrerá distintas ciudades de Chile durante los próximos meses.
El tour comenzará el 24 de octubre en el Recinto SOFO de Temuco, para luego pasar por Rock & Soccer de Antofagasta el 14 de noviembre, Mística de Copiapó el 21 de noviembre y Vive Peñuelas de Coquimbo el 28 del mismo mes. La ruta continuará el 5 de diciembre en el Centro de Eventos El Quijote de Talca y cerrará el 12 de diciembre en el Sporting Viña del Mar. Entradas disponibles en Passline.





