Muchos minutos y litros de tinta se han gastado para explicar la crisis del fútbol. Un profundo pozo que obedece a explicaciones multifactoriales, entre ellas y una de las más importantes, se encuentra en el nivel de la competición local.
En ese sentido, los antecedentes inmediatos no son los mejores. De acuerdo con la Federación Internacional de Historia y Estadísticas, Iffhs (organismo dependiente de la FIFA), la Liga de Primera quedó en el trigésimo primer lugar en 2025, de acuerdo con el ranking publicado en enero de este año, un retroceso de siete puestos respecto de la entrega anterior.
El campeonato chileno es el séptimo ubicado dentro de las 10 competencias de la Sudamérica. En la región solo supera a Perú (34°), Bolivia (49°) y Venezuela (67°). Este último país, pese a ubicarse en el último lugar entre países de la Conmebol, subió 20 puestos en relación al listado anterior.
Una secuencia que se define, más que nada, por la presencia de los clubes y su éxito en torneos internacionales. Campañas que se miden por la jerarquía y potencial de los planteles que conforman dichas competiciones.
Los más viejos
Precisamente, esa es una de las principales carencias que afectan hoy en día a las escuadras que disputan el torneo nacional. Es más, de acuerdo con los números recabados por La Tercera, la liga chilena tiene el tercer promedio de edad más viejo entre los 10 campeonatos sudamericanos.
Un promedio de 27,4 años, muy cerca de la media de edad que se lee entre los 20 equipos del Brasileirao, la competición más exitosa de la última década, con ocho títulos de Copa Libertadores en ese periodo. Sin embargo, la gran diferencia radica en la calidad de esos jugadores mayores, muchos repatriados después de exitosas campañas en el fútbol europeo.
“Es una voz de alerta para las nuevas generaciones, para ver qué nos está pasando, de qué manera estamos seleccionando a los jugadores. Poner énfasis en tratar de sacar jugadores en puestos que son tan determinantes. En nuestro campeonato ya se nos ha hecho habitual tener jugadores de 36, 37 o 38 años. Eso no es algo normal”, explica Rubén Martínez, trigoleador nacional entre 1989 y 1991 con las camisetas de Cobresal, con el que consiguió liderar la primera tabla, y Colo Colo, con la que encabezó las siguientes.
Porque la edad no es proporcional a la calidad de los refuerzos. De esa manera queda demostrado en la conformación de los clubes colombianos, que viven un fenómeno muy parecido al de Brasil. Los atletas de la competencia cafetalera tienen el promedio más alto, con 28,2 años, aunque su torneo está en el décimo puesto mundial en el ranking de la Iffhs.
Tras los caribeños asoma el campeonato peruano, con una media de 27,7 años, competición que adolece de problemas muy parecidos a los de la chilena. En la otra punta de este seguimiento se encuentra el campeonato uruguayo, con una media de 26 años.
Jóvenes celestes
Listado que se extiende también a la composición de las plantillas de los clubes. Entre los más jóvenes asoman dos instituciones del fútbol de Venezuela, una de las competiciones que más ha dado espacio a sus inferiores desde la final del Mundial Sub 20 de 2017.
Así, las escuadras con un menor promedio de edad son Caracas y Rayo Zuliano, con una media de 23,5, seguidos muy de cerca por cuatro clubes uruguayos, otra de las potencias juveniles del último tiempo, tras el título planetario logrado en 2023.
En Chile, el club con una media más baja en años es O’Higgins de Rancagua, con una media de 25,1, noveno en el concierto regional y uno de los grandes semilleros de la última década.
El club que tiene el mayor promedio de edad es Millonarios de Colombia, con una media de 30,6 años, seguido por el sorprendente Mirassol de Brasil con 30,2. La única escuadra chilena entre las 10 más viejas es Deportes Concepción, que comparte el quinto puesto con Junior de Barranquilla y una media de 29,9 años.
Respecto de los futbolistas, hay dos jugadores de la liga chilena entre los 10 de mayor edad de toda la región. Osvaldo González es octavo con 42 años y Joaquín Larrivey es noveno, diez días menor que el defensor de Universidad de Concepción. El más viejo de Sudamérica es el arquero Fábio de Fluminense, quien cumplió 46 años el 30 de septiembre pasado.
Un top ten que suma solo atletas de 42 años o más, en el que los clubes peruanos son los que más nombres aportan con tres, seguido por Paraguay, Bolivia y Chile con dos atletas.




